domingo, 26 de marzo de 2017

Mi nuevo y viejo yo...



He vuelto a un cuerpo del tamagno que tenia en mi epoca de uni, alla por mis veinti-algo.

Y ahora tengo pomulos, y los huesos de la clavicula marcados, y hombros redondeaditos, y bracitos, y ni un gramo de grasa en la cintura. Y cintura propiamente dicha, ya que estamos. Y un nuevo corte de pelo.

Lo de los pomulos me hace tanta ilusion que hasta me he pasado un par de tardes ojeando videos de youtubers adolescentes atendiendo explicaciones acerca de como maquillarse para resaltarlos mas. Luego me lavo antes de salir a la calle, claro. Pero resulta divertido.

Algunos estropicios -que se le va a hacer- causados por la fuerza de la gravedad...facilmente salvables con la inestimable colaboracion de la industria corsetera femenina. Una lastima. Pero por lo demas, he vuelto.

Quepo en unos pantalones que habia guardado desde esa epoca en plan testimonial. Me los he puesto y todo, y eso que se ven muy pasados de moda. Me dio igual.

Y de repente ya no soy invisible. Da igual que salga a la calle con unas mallas de correr, las gafas puestas y una coleta.

Ayer un tipo trato de conseguir una cita conmigo en el supermercado. A mi me pillo tan de sorpresa que ni me entere, hasta que me lo dijo. Asi, textualito : "Oye que me gustaria quedar contigo cuando terminemos de comprar, te apetece?". Si no se me salieron los ojos de las orbitas fue porque me los sujete, que estabamos asomados al stand de los pescados y no era plan de que se me cayeran por ahi.

Y en la oficina los hombres son amables conmigo. Mas amables, quiero decir.

Y a mi me da rabia. Solo puedo pensar que no me habrian dirigido la palabra hace seis meses. Y se me quitan las ganas. Asi que no me fio. Y paso.

No hay caso.

Asi no va a haber manera.

Paciencia.