lunes, 28 de marzo de 2016

De cerca nadie es normal: Simon




De cerca nadie es normal: Simon


Hace unas cuantas semanas, ocurrio algo en mi oficina. Yo me habia levantado para ir al bagno, y de la que volvia, me entretuve un rato con el movil. Y otro en la mesa de las revistas. Y otro en la cocina. Y otro mas mirando las musaragnas.

Andaba yo como siempre liada con mis asuntos, que imagino serian de la indole de "que vas a hacer para cenar", o "no, por favor que no me pongan ahora una reunion que yo me quiero ir a mi casa" , "Que mierda es esa que huele tan mal en la cocina, yo no se como pueden comer estas porquerias". O sea, lo que se dice muy liada.

Tengo que atravesar las puertas para llegar a la sala de las mesas. Y estoy a punto de hacerlo cuando un tipo, al que me parecio que no habia visto en mi vida, se apresura a abrirmela mientras me mira fijamente a los ojos.

Que me abriera la puerta no fue lo extragno. Lo extragno fue la pirueta y el contorsionismo que tuvo que ejecutar para abrirla y quedarse justo enfrente de mi, acercar su cara a la mia y mirarme aun mas fijamente. Casi me dio hasta miedo. Y yo habria jurado que de la intensidad que le ponia estaba viendome a mi y a lo que habia detras de mi.

Yo para estas cosas soy bastante mala, pero vamos, que hasta yo me entere. La expresion, a falta de otra mejor, era de "Por favor, dime algo". Y como no se me ocurrio nada mejor -llamar a seguridad estaba descartado, llevaba la tarjeta de identificacion colgada al cuello- yo dije algo. Dije "Gracias". Me contesta que "de nada". Tiene una voz hermosa, modulada, grave y masculina.

Me vuelvo a mi sitio mirando de reojo donde se sienta el sujeto en cuestion. Se ha sentado delante de mi pero dandome la espalda, asi que me decido a examinarle con mas detenimiento.

Se trata de un hombre de una envidiable forma fisica (luego he sabido que practica Cross-fit) delgado, musculoso, con barba y bigote. No tengo ni la mas remota idea de quien es o que hace. Llevo mas de cuatro meses en esta empresa y ni siquiera soy capaz de decidir si estaba ya aqui cuando empece o si se ha incorporado con posterioridad.

A lo largo de mi vida profesional, he aprendido que en una oficina es mejor no preguntar por un hombre si una tiene un interes que se pueda, acaso remotamente, interpretar como personal. Asi que averiguar su nombre es algo complicado. Estoy un par de semanas pensando en el asunto cuando de pronto un viernes en que tuve que quedarme hasta tarde,  aparece junto con otros dos a quienes tampoco conozco.

Asi que haciendome la loca pregunto en plan "despistado" que quienes son esas personas, que es raro tener visitas en la oficina un viernes a las ocho... para encontrarme como respuesta una carcajada general de quienes me rodean que muy jocosamente me informan de que todos ellos se han incorporado hace tres meses y se sientan habitualmente en el pool de mesas contiguo al mio. Que si quiero que cuando vuelvan me los presentan -otra vez-.  Declino amablemente mientras paso por todos los tonos posibles de sonrojo.

Al final consigo obtenter su nombre cuando le veo asistir a una reunion. Me tomo la molestia de abrir el outlook y checkear los nombres de los invitados con los que conozco. Me salen dos posibles nombres. Un par de dias mas repitiendo la operacion y consiguo averiguar quien es.

Eso fue la semana pasada. Por supuesto, una vez obtenido el nombre, me dedico a investigar un poco en internet. Enseguida doy con su perfil profesional en LinkedIn, que me da una idea de que hace en mi propia compagnia; despues doy con su Facebook, Twitter y demas. No me cabe ninguna duda de que es el ya que en todos los perfiles hay una foto.

Mi asombro no puede ser mayor. No ha ocultado ciertos gustos. Y ahi es donde me llevo el susto de mi vida. Los gustos se refieren al uso ludico-festivo de lenceria femenina, tacones y demas parafernalia. Por su parte, no la de su pareja. Y otros ciertos fetichismos de lo mas peculiar que es de suponer acompagnan la situacion. Algunas cosas tuve que googlearlas.

No doy credito. No se si es que me estoy haciendo vieja, pero no consigo saber si lo ha puesto en plan de broma o en serio. En cualquiera de los dos casos, no entiendo como es accesible y no lo ha configurado como informacion privada.

Llevo una semana por la oficina que cada vez que lo veo no hago mas que imaginarmelo en medias y tacones y ligueros. Y el Jueves sonaba  una musiquita por la ofi; se puso a bailar enfrente de mi.


--- Eso me pasa por meter las narices donde nadie me llama. Nunca mas. Nope.


sábado, 12 de marzo de 2016

Huire sobre mi caballo de juguete




A veces tengo la impresion de que mi vida no es real. De que llevo una vida de juguete. Unos dias me parece una farsa, otros un espectaculo barato; cuando hay suerte una verbena de pueblo en verano.

Las personas van y vienen, y yo hago como que me lo creo. Como que me creo lo que me dicen.Es mas facil. Y ademas no sirve de nada expresar lo contrario. No es real. No lo son. Nunca lo son.

Podria vivir rodeada de fantasmas y seria lo mismo. De ectoplasmas, de eco, de palabras vanas, de no solicitadas promesas incumplidas, de vacio, de ausencia, de ruido, de maquillaje de carnaval.

Da igual como se presenten. Dentro no hay nada.

Por eso ya no me creo ni media palabra. Me hablan, quizas del tiempo. Y yo respondo. Quizas yo muestre un correcto desacuerdo con mi interlocutor y acceda a enredarme en una parodia de discusion. He visto a esa persona en mas ocasiones. Puede que se haya referido a mi usando el termino "amiga". Yo he sonreido educadamente al escucharlo.

Mentalmente calculo el dagno que me haria que se alejasen. Si es grave, me ire yo antes. Sobre mi caballo de juguete.

De farsa en farsa.

De fin en fin.

Final.