lunes, 2 de noviembre de 2015

Opinión versus Aprobación y/o Validación.




Bosquejo de pensamiento políticamente incorrecto número tres.


Ya me ha pasado varias veces. Alguien me pide mi opinión sobre un particular, yo la doy. A renglón seguido, dicho alguien se me enfada alegando que "quien soy yo para juzgar" y que "allá cada cual con su vida" y que "hay que aceptar lo que a cada quien le parezca bien según su criterio".

Para empezar, si usted me pregunta mi opinión, yo lo que asumo es que usted quiere escuchar mi opinión.

Pues visto lo visto, parece ser que no. Y yo me supongo que en el futuro tendré que empezar a preguntar si se trata de "opinión-opinión" o mera "aprobación y validación externa" antes de responder.

Parece que hay muchas mas personas de las que uno pudiera imaginarse que no soportan, literalmente, la ausencia de validación externa. ¿De verdad? ¿Tan poquita confianza en una misma y en el propio criterio?

Además, que a mi la discusión, la divergencia de opinión, la exposición razonada de argumentos amores y odios me parece en sí misma una buena cosa. Me ayuda a ver mas claramente.

En general, opinar me parece bien. Creo que disentir y discutir y razonar es per se una actividad positiva. Y no, no me siento ni un poquito mal si usted no está de acuerdo conmigo.

Puede que yo esté equivocada, y si alguien me explica algo que desconozco, me ayudará a mejorar. O puede que no, que sea una completa estupidez. O algo intermedio.

Y para seguir yo no creo en el relativismo moral. Si me apuran, casi que prefiero el positivismo. Y no creo que todo esté bien, ni que haya que aceptar cualquier cosa, ni que todos los juicios de valor sean aceptables. Pero no me importa escuchar que usted sí lo está.

Pues al parecer, para una gran mayoría de mis congéneres, no. Por lo que he podido deducir, la amistad hoy en día supone validar cualquier acto u opinión. Incluso si éste puede ser constitutivo de sanción administrativa!. Porque claro, si una es amiga, eso significa que está de acuerdo siempre.

Y una más que me ha eliminado del Facebook.

Como si no me resultara ya bastante complicado lidiar con mis congéneres. Supongo que antes de emitir cualquier opinión contraria tendré que empezar a valorar además que la persona puede que  me retire la palabra. Y si yo estoy dispuesta a asumirlo.

Paciencia.