martes, 30 de junio de 2015

Seguir caminando


Ayer, como des costumbre volví en metro del trabajo. Me paré en la tienda de los "Turcos" a comprar fruta y humus casero. Y fue a la salida cuando le vi. Un hombre joven, de unos 40 años aproximadamente llamó mi atención. Era imposible no notarle. 

No sólo por su más que evidente atractivo, de facciones perfectamente simétricas, rostro anguloso y suave. 

Ni tampoco  por su torso, de increíble modelado tono muscular. Llevaba una camiseta de manga corta, y se adivinaban unas formas similares a las de los Gimnastas profesionales. 

Lo que me llamó la atención fue su expresión: completamente concentrado en el camino que tenía ante sí. 

Toda esa concentración era necesaria. Caminaba muy despacio manteniéndose constantemente cerca de la paredes de los edificios. Usaba dos muletas, porque sus piernas apenas podían sostenerle. Utilizaba la fuerza de sus brazos para desplazarse, y las piernas para equilibrarse. Aún así, era evidente que controlaba sus movimientos. 

De pronto, un paso en falso y se cae. Justo enfrente de mí. No dice nada, no reacciona, no se exaspera, sólo respira tranquilamente. En ese momento un grupo de personas que estaban mas cerca de él que yo se apresuran a acercarle sus muletas, ya que ha tenido que soltarlas para amortiguar la caída. Se detiene un rato para sacudirse los pantalones. Alguien le dice algo así como "Te has caído, estás bien?". 

Él sólo responde "Me he caído porque estoy caminando". Y sigue caminando. 



lunes, 22 de junio de 2015

Emigrante vital



Tengo la cabeza dividida entre cuatro idiomas, tres culturas, dos religiones, dos países, cinco vidas, un par de batallas, varias sonoras victorias y alguna perenne derrota. 

Y no me importa. De verdad que no me importa. Paso de una otra como quien cambia de metro. Así, entre el desayuno y las nueve de la mañana, a tiempo para llegar a la oficina.

Lo único que me toca las narices son las malditas fechas conmemorativas. Paso por cada una de ellas dos o tres veces al año. Como si no fuera suficiente con una. 

A este paso me voy a convertir en campeona olímpica de halterofilia emocional, escaladora de obstáculos en hielo y maratoniana mental. Todo al mismo tiempo. 

Hoy es el día del padre en U.K. Ya lo fue en España allá por Marzo. Y otra vez las postalitas, y los anuncios, y los regalos y los ejemplos asombrosos de paternidad abnegada por los que ya pasé hace tres meses. Otra vez. 

Es decir, otra vez que no celebro nada.Lo mismo con las Navidades, que se me "duplican" con Janucá...por poner un ejemplo. Eso sólo significa que estoy sola en ambas fiestas. Ni siquiera el año nuevo se salva: paso por los dos, por el secular y por el Judío. 

Que fastidio por favor. Y además, a fuera de economizar disgustos cada vez me importa todo menos. 

Ahora celebro mis propias festividades. Yo solita. 

Y no pienso invitar a nadie.






martes, 2 de junio de 2015

Usos y costumbres de seres invisibles



Tengo un super-poder, soy invisible.

Por lo general, es una mierda. Pero te deja mucho tiempo libre para dedicarte a tus cositas y andar pensando en tus asuntos.

Claro que si no te pueden ver, tampoco te pueden parar. Eso también.

Creo que debería concentrar mi atención en esto último.