lunes, 19 de mayo de 2014

Propaganda electoral.







Pero vamos a ver...¿A nadie más le parece indignante e insultante esto de recibir panfletos electorales en el domicilio particular?

Indignante porque yo no puedo evitar que una entidad que no es pública tenga acceso a mis datos personales, tales como edad, nombre completo, apellidos, documento nacional de identidad, nivel de estudios y domicilio. Y todo ello sin que me conste que las personas que accedan a esos datos ofrezcan un mínimo de solvencia, hayan pasado por algún proceso público para su selección o estén sujetos a responsabilidad de ningún tipo. 

Indignante porque yo no he solicitado nada, porque yo no he pedido que me envíen nada a mi casa, porque no me interesa lo más mínimo. Porque yo puedo darme de baja, amparada por una Ley Orgánica, de cualquier lista de envíos con fines promocionales de cualquier supermercado, pero no puedo evitar recibir esa propaganda electoral en mi casa.

Insultante porque ni siquiera me envían un programa electoral; me envían un sobre con la papeleta para votar. Insultante porque al hacerlo están presuponiendo que yo no puedo escoger por mí misma el papelito correspondiente de encima de una mesa. Suponiendo que quiera hacerlo. 

Oiga, déjenme en paz, quieren? 



No hay comentarios:

Publicar un comentario