lunes, 12 de agosto de 2013

Mudanzas "La Vida & Co"




¿Cuantos de ustedes han tenido la oportunidad de mudarse por segunda vez a la misma casa? Poquitos, me imagino. Pues yo me he pasado el fin de semana mudándome de nuevo al mismo sitio con un lapso escaso de seis horas. 

Mi casera al fin ha accedido a pintar las paredes de mi casa y realizar otras obras. Con el fin de  evitar males mayores, me pasé todo el día sacando mis  pertenencias para dejarlas en el descansillo o en casa de mi "vecina" de bedsit. Todito lo saqué, todito. Hasta las pelusas de debajo del armario. 

Cuando ya no quedaba dentro ni el olor del  ambientador me dispuse a esperar al operario en cuestión, sentada sobre una caja de libros. Afortunadamente la conexión a internet seguía funcionando en el pasillo.

Y el tipo, simplemente, no vino. Después de esperarle durante más de seis horas, me informa mi casera de que ni está ni se le espera, que mejor recoja todas mis cosas y las vuelva a meter en casa, ya que no le parece bien que se queden en el pasillo toda la noche. 

En fin, ya que estábamos, entre exabrupto y maldición, aproveché para hacer limpieza general. Hay que ver la cantidad de porquería que se acumula en cuanto te descuidas. Varias bolsas de ropa a reciclar, otras  al punto verde, la basura normal y otras para regalar o entregar en una Charity Shop.  

No sé que va a pasar con mis paredes, ni con las estanterías de la cocina, los huecos del entarimado por el que se cuelan los simpáticos roedores o los armarios. Ni idea. Y como lo piense, me quedo sin reforma porque no logro pasar del asesinato del operario según entre por la puerta, así que vale mas que deje de pensar. Que encima me va a caer agravante por alevosía. 

El caso es que como sin  pensar en nada tampoco puedo estar, me he dedicado a reflexionar acerca de la cantidad de cosas básicas que estoy teniendo que aprender por segunda vez en estos últimos tiempos. Y no mola nada. Aquí va el recuento: 

1- Llegada a un país nuevo y tener que aprender a comunicarme otra vez. 
2- Rodilla al carajo y fisioterapia para aprender a caminar otra vez.
3- Infección por cándidas propias debido al stress (que ya es de risa, digo yo que al menos podría haber pillado las de otro y algo de diversión previa... pero no, las mías propias) y cambio de alimentación completo, por lo que tengo que aprender a comer otra vez. 
4- Mudanza por segunda vez al mismo sitio...así, a modo de aparición en el mundo y presentación en sociedad. Organizar de nuevo toda mi vida y mi entorno deshaciéndome de todo lo que ya no me sirve... un montón de cosas teniendo en cuenta todos los cambios que he tenido que hacer anteriormente y sus consecuencias. 

Y según mis cálculos, si seguimos con el programa  éste para repetidores y malos estudiantes que estoy recibiendo así de gratis, cortesía de "La Vida & Co", lo que viene después sigue teniendo que ver con necesidades básicas ...y ya digo, no mola nada. 

Así que yo prometo no estamparle la sartén en la cabeza al impresentable éste, familia directa de Pepe Gotera y hasta abstenerme de verbalizar mis opiniones, si alguien tiene la amabilidad de explicarme qué se supone que tendría que estar entendiendo, porque no entiendo nada.  De tener opiniones al respecto ya no puedo abstenerme, porque es que he tenido seis largas horas para formularlas todas y mucha imaginación. 

Ala. A gusto que me he quedado. Y la casa, recogidísima. No encuentro nada, pero está todo ordenadísimo, oye. 

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