lunes, 23 de diciembre de 2013

Para gustos, colores.





... Y lo a gusto que te quedas cantuarreando el "Rata de dos Patas" así por la oficina, cuando algún ente inclasificable toca mucho las narices, sin que nadie entienda nada y encima al Director le de por comentar tu buena disposición...Juas! No tiene precio. 

Para todo lo demás, Mastercard.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Alibabá y los Cuarenta Consultores...





Trabajo con mas de cuarenta tipos encerrada en un ala de un edificio corporativo. No estoy exagerando, por motivos de "confidencialidad" (que pa lo que hacemos, o hago yo, no hacía falta tanta historia, la verdad) nos han clausurado en un ala del edificio. Y lo de los Cuarenta tíos tampoco es una exageración, tío arriba, tío abajo...unos cuarenta consultores masculinos y cinco mujeres. De esas cinco mujeres, sólo dos tenemos menos de cuarenta años. 

La verdad es que la otra chica no se cómo lo llevará. Su estrategia pasa por confundirse con la pared. Pero claro, es que ella tiene la mesa al lado de la puerta. 

Yo no, yo estoy al puñetero fondo de todo el departamento. Cada vez que me muevo, voy a la fotocopiadora (en el otro  lado de la sala, pa j***),  la zona de reciclaje (ya me toca las narices no tener papelera... hay que llevar hasta los kleenex a la zona de reciclaje) voy al baño, a la máquina de agua, a comer, hablo, respiro, existo...me siento como Joan Harris en Mad Men. 

Porque es que además, yo a mí me tengo bastante aburrida, pero por lo visto aquí hay que añadirme el componente "exótico": el acento extranjero, y las caderas mediterráneas, y la cintura estrecha, y el escote abundante, y los ojos verdes, y el pelo moreno... mira tú por donde, como el noventa por ciento de las demás españolas. 

Y ahí estoy yo, realizando de memoria complicados cálculos logísticos para hacer el mínimo número posible de paseíllos por la oficina , y con chaqueta larga. La misma todo los días, una negra que he dejado para ponerme encima de lo que sea.  A la papelera ya sólo voy de la que salgo. A la fotocopiadora cuando no queda más remedio, y aprovechando el viaje para ir al baño a la ida y a rellenar la botella de agua a la vuelta. Y así todo el día. Un sin-vivir. 

Es que encima, casi todo el mundo es amabilísimo conmigo. Yo es que me paso el día flotando entre sonrisas caballerosísimas de cabelleros rubios. Que yo no sé porque carajo me sonríen tanto, que les estoy preguntando por el acceso  a la intranet o el número de extensión de "John Smith". 

¡Y las puertas! ¡Qué jaleo me traigo con las puertas..! ¿Porqué hay tantas puertas en las oficinas,  y en los pasillos, y en las salas? Yo ahora hago unas cosas rarísimas en las puertas, porque es que todos me las abren... y claro, yo estoy mas bien acostumbrada a que me den con ellas en las narices. Y no hago mas que tropezar con todo el mundo. Eso sí, con la puerta abierta y el tipo sonriendo y preguntándome que qué tal estoy esa mañana. 

¡Harta! Eso es lo que estoy esta mañana, me dan ganas de decir. Harta de la puerta, harta del paseíllo que me tengo que dar hasta llegar a la puerta, harta de tropezar en la puerta, harta del consultor sonriendo (cualquiera de ellos)  mientras me sostiene la puerta, harta de ir delante de ellos después de atravesar las puertas, harta de rezar para que no nos juntemos varios consultores y servidora en la puerta. Harta de las puertas. 

Pero claro, no puedo decir nada de eso. Así que yo también sonrío.

lunes, 9 de diciembre de 2013

El Jefe de mi Jefe



Tengo un nuevo jefe que me va a durar más bien poquito, el próximo Viernes es su último día. Vino con el nuevo trabajo en el que llevo siete días. Qué prisas, por Dios, que yo me he incorporado hace una semana y él se me va ya la que viene.

No es mala persona el hombre, es solo que acumula una serie de características personales bastante incómodas de encajar todas a la vez. Por separado igual la cosa era más llevadera.

En fin, que me extendería maliciosamente sobre el particular sino fuera porque me da como cosilla, él me ha seleccionado y escogido entre un montón de candidatos. Ignoro completamente el motivo. 

El que sí que es un encanto es el Jefe de mi Jefe, ahora sentadito enfrente de mí todo el bendito día. Nos separa medio panel divisorio encima de la mesa común. Y contesta mis emails con más emails diciendo muchos "Thank you" y poniendo caritas sonrientes. Es la primera vez que un Jefe contesta mis emails para darme las gracias. Tan educado, correcto, suave, amable, tostado, acanelado, meloso y amaderado que la primera "orden" que me dio pensé que era una sugerencia. Y no le hice ni pum de caso. 

Nota mental: hacerle caso al Jefe de mi Jefe; estaría bien. Porque, nota mental número dos, conservar el trabajo también estaría bien.


sábado, 30 de noviembre de 2013

Entradas para el Circo






Al parecer, me quieren dar un premio y no hay manera de escaquearse. La gente es bastante susceptible cuando rechazas una muestra de reconocimiento... a pesar de que jamás se te haya pasado por la cabeza solicitar tal cosa y te entren los siete males sólo de imaginarlo. 

Yo opino que la gente debería interesarse un poquito más por el carácter y la personalidad de aquellos a quienes tratan de reconocer antes de decidir el modo. Pero eso debe ser porque yo carezco de empatía y dotes sociales. 

Así que  tendré que dar las gracias amablemente, subida a algo; los premiados siempre están subidos a algo.  Y mientras tanto, todo el mundo me estará mirando, no va a haber manera de tratar de confundirse con la pared. 

Además,  tengo que llevar uno o varios invitados.  Yo me supongo que es para que pongan caras de arrobo, orgullo y complacencia mientras se cruzan miraditas con una servidora para mayor deleite de la concurrencia. 

A mí no  se me ocurre a quien le podría apetecer acompañarme a semejante circo...  y es un poco complicado eso de convencer a alguien si tu  misma estas "desconvencida" . 

¡Ah sí! y comprarme un vestido ñoño. Eso también.  



martes, 26 de noviembre de 2013

Así, en un momento...



Que me ha vuelto a cambiar la vida, así, en un momento. ¡Pum! y yo sin enterarme de nada. 

Que de hecho me pilla tratando de decidirme por un modelo u otro de braguitas en la tienda, que es que cuando se hace la colada en una lavandería todo adquiere un color así como parduzco mucho antes. 

Y que qué prosaicos pueden llegar a ser los momentos trascendentes de la vida, by the way.




lunes, 18 de noviembre de 2013

Oído hoy...



Conversación de móvil, a medias, capturada hoy en el gimnasio: 


- Sí, si que he venido hoy, ¿Vas a venir tú?, ¿Te espero?

- (Interlocutor)

- Ah, no; ese día no nos vimos porque no vine.

- (Interlocutor)

- Alá! Eso lo serás tú. Que yo si no vine no fue por pereza, fue por romanticismo: llovía. 


Sí, sí. Tal cual. Con un par. Lo más gracioso es que la persona que lo decía estaba completamente convencida y hasta indignada por la insinuación; estoy segura de ello, porque lo dije yo. 

A veces creo que en lugar de quejarme de lo incomprensivo que es el mundo, debería trabajar algo más en la concreción de mis respuestas. Es posible que ayudase. Paciencia. 



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Aprobando Lengua y Literatura, primer curso.



Y quien me lo iba a decir a mí. Hoy me he encontrado recordando a mi primera profesora de Lengua y Literatura. Nos quitaba medio punto por falta de ortografía en cada examen... lo que contribuyó  notablemente al desarrollo de mi vocabulario a fuerza de buscar sinónimos con cierta urgencia, dicho sea de paso.

Pues sí, Doña Pilar. Este Brindis va por usted.Yo, que llevaba años preguntándome lo mismo, acabo de caer en la cuenta de que se trata tan sólo de una  cuestión gramatical, ortográfica, de estilo si me apuran.. 

Pregunta      -"¿Por qué yo no?"
Respuesta   -"Porque yo, no. "

Y ya está. En realidad, no hay nada más. Casi parece un tipo-test de sencillita y de cortita la respuesta. Un   payaso muerto. Una frase terminada con un punto, no con un interrogante.

Va por Usted.

jueves, 31 de octubre de 2013

Rabia, rabia...






"Rabia, rabia, culito de rana.Si no rabias hoy, rabiarás mañana"


Si por todos los libros de auto-ayuda, psicólogos del mundo, consejeros varios y congéneres en general fuera, tal pareciera que una debiera transitar por la existencia en permanente estado de sosiego iluminado. Como monjes budistas por los siglos meditando o viejitos sabios. Y a mí no se me logra. 

Que no lo consigo, que no hay manera. Estoy que rabio y no me aguanto ni yo misma...ni imaginarme quiero el resto. Nota para el resto: arréglenselas como mejor puedan, que yo no estoy de recibo. Que ni estoy ni que me esperen. Cerrado. 

Lo novedoso es el motivo, cierto. Pero tampoco ayuda mucho porque con los motivos antiguos ya como que me entendía. Y a éste no hay por donde cogerlo. Se retuerce, se me escapa, me hace burla y me exaspera. No me lo creo. Me enredo, me pierdo, me enfermo. Uno, dos, probando...pues sí, sigue siendo cierto que yo ahora tengo que lidiar con esto. Mierda. 

Que me he ido yo con toda mi rabia a cuestas, sin poderla digerir y volviéndome verde y mas verde por momentos. Y ha sido entonces que se me ha ocurrido: lo que yo necesito es un nuevo enfoque, una perspectiva diferente, y sobretodo, un modo de conseguir  no dar  vueltas a los asuntos más de tres minutos. Me pesa todo el aire sobre mi cabeza. 

Así que me he puesto a ensayar la posturita esa de Yoga cabeza abajo. He decidido que sólo le dedicaré a esta cuestión el tiempo que pueda mantenerla. Por lo que ahora, además de estar verde y rabiosa, tengo un moratón..  y sigo sin llegar a ninguna conclusión. 




P.D. Myr, que te aprecio de veras. Tú eres diferente. ;-)

domingo, 20 de octubre de 2013

Mundo Surrealista...






Me compré un coco, me gustan los cocos; me los como. Y me lo llevé a casa. Pero no se me ocurrió que debería partirlo con algo. Primero busqué por los armarios y estanterías, y no encontré nada que me sirviera al efecto. Después le pregunté a mi vecina, que me dio un artefacto que sabe Dios para qué se usa, con el que pude torturar al interfecto, hacerle un miserable agujerito y beberme el jugo, pero nada más.

Así que después de tres días viendo el puñetero coco encima de la mesa, así como burlándose de mí, decido tomar medidas mas drásticas. 

Salgo al anochecer con premeditación y alevosía; y el coco bajo el brazo. Me acerco a una casa en obras de mi calle, lo coloco cuidadosamente encima de una hoja de periódico y me dispongo a asesinarlo con un fragmento de cemento  que encuentro en el preceptivo vagón para reciclaje de materiales.

Y ahí estoy yo, en cuclillas y a puntito de cometer mi primer coco-cidio, cuando de pronto oigo a alguien carraspear por encima de mi hombro. Hay dos hombres vistiendo mono de trabajo mirándome con la sonrisa mas burlona que he visto en un rostro Inglés en los últimos meses.

Yo no digo nada, pero uno de ellos se acerca y susurra:

"-Permíteme ayudarte querida, yo lo mataré por tí; pero a cambio quiero mi parte del botín"

-¿Quieres un trozo de coco? , respondo.

-Sí, quiero mi parte, o llamaré a la Policía.

Yo sonrío y me sonrojo, a partes iguales; él lo asesina de un mazazo. Y luego nos comemos algunos trocitos juntos, pero sin decir nada. Aún quedan restos del cadáver en mi nevera.





jueves, 10 de octubre de 2013

Actualización de estado...






Yo antes quería ser bonita, lo confieso,
Y ahora sólo quiero ser fuerte. 

Bonita se es para los demás,
Fuerte se es para una misma. 



viernes, 27 de septiembre de 2013

Mientras vas y vienes...






"Mientras vas y vienes, no está el camino sin gente"
... que dicen en mi pueblo. 



*Traducción libre del dialecto correspondiente al Español: aquí una servidora. 

*Interpretación según testimonio recabado: "Pues que pa' lo que sea que estés haciendo, vale más que te vayas a dar una vuelta por ahí, da igual a qué;  que te pierdas un rato, vamos.  Así por lo menos haces bulto por los caminos y ayudas a que no crezca hierba por donde pases". 

Si un camino no es transitado regularmente en una zona de frondosa vegetación, los contornos se difuminan y se pierden. Y sí, claro... en tierras semi-deshabitadas, por entre montañas, riscos y peñascos, recortada contra el cielo o entreviéndose en los bosques, una simple figura humana despierta mucho interés. 

¿Quien va por ahí? se pregunta alguien, mientras detiene su propia labor unos instantes y observa con cierto interés elaborado. Una pausa, quizás un trago, una leve sonrisa tras la respuesta. Y sí, se reconoce a las personas por la forma de moverse, la distribución de sus volúmenes, los caminos que toma, las horas, sus soledades y sus compañías. 


Y cuando las compañías vienen dadas, son mas reveladoras las soledades. 




lunes, 16 de septiembre de 2013

Historia de un tipo y una mujer que siempre sonríe en las fotos, en tres actos.



Acto número I

Conocida conoce a chico en una fiesta. Bueno, para ser exactos lo conocemos todos los presentes al mismo tiempo. Yo lo único que recuerdo del susodicho es que no lo he visto sin un vaso en la mano, que apenas puede articular una frase coherente y que parece preferir a las chicas que no hablan, sólo ríen y llevan escotes.

La conocida es una mujer presuntamente inteligente, con estudios Universitarios y  Master por una razonablemente prestigiosa universidad Española. 


Acto número II

Unos meses después, me entero de que mi conocida, que ya vivía con el chico en cuestión, ha tenido que salir de su casa en plena noche y con lo puesto porque tenía miedo. Parece que el detonante fue que él pasó por primera vez de los insultos a las manos (¿?) . 

Llega de noche y llorando en medio de un ataque de histeria a casa de una tercera amiga, que tiene que organizar además una expedición  para recuperar las pertenencias de mi conocida unos días después. Esta tercera amiga  da fe de que el chico puede llegar a ser violento. De hecho, tiene que solicitar la ayuda de su propia pareja  y varios amigos masculinos para conseguir llevarla a término. 

Mi conocida vuelve a casa de sus padres, mientras busca nuevamente estudio de alquiler.


Acto número  III

Hoy encuentro colgadas en Facebook fotos de mi conocida de vacaciones con el mismo tipo en cuestión, con un fondo de playa. El tipo  sostiene un vaso en la mayoría de  las fotos, ella sonríe. 

He visto innumerables comentarios de felicitación por la reconciliación y por el espléndido aspecto de mi conocida. Al parecer, luce también algo que se llama "mechas californianas" que son lo más de lo más.  

Yo es que ya no necesito que nadie me cuente como sigue esta historia, pero claro, eso no se puede poner en un pie de foto, tras un "like". Así que no he puesto nada. Tampoco el "like".


Conclusión

Es mucho mas fácil darse cuenta de los enredos de los demás que de los propios. A mí no me lleva ni dos minutos detectar la pauta de pensamiento incorrecto que es la causa principal del problema ajeno con un razonable ratio de acierto; a condición de que no coincida con mis propias incapacidades. A menudo podría darle la solución. 

Así que supongo que mis propios enredos son igualmente visibles para los demás. 

Qué cosas. 


viernes, 13 de septiembre de 2013

Me voy a regalar




Me voy a regalar 
lo hiriente, lo repudiado, el dolor;
 mi miedo. 

Y aceptar, extender los brazos
sonreír o llorar, 
según las fuerzas.

Además,
sólo yo conozco su valor
y el precio exacto.


sábado, 7 de septiembre de 2013

Feliz año nuevo Judío.

Gracias a la vida, Mercedes Sosa
PINCHAD AQUÍ. 




Hala, pues ya está. Justo a tiempo, entre Rosh Hashanah y Yom Kippur.

Tanta historia para ésto. No han sonado campanas, no ha habido terremotos, ni maremotos, ni se han abierto los cielos en relámpagos centelleando ni nada. La verdad es que mi ego anda un poquito tocado por la falta de acompañamiento estético y parafernalia cósmica en general. Por no haber, ni luna llena, ni flores frescas, ni olor a lavanda, ni día concreto; ni ná de ná. 

Finalmente puedo abrir los ojos sobre la carga de espanto que llevo en las manos. La ausencia. Y mirarla, y mirarme. Y mirarnos. No es mucho, pero menos es nada. Al fin un perdón que redime. No viene de Dios, de nadie ni de nada. No tiene causa, ni razón. No hay nada que lo justifique. Viene de mí misma, se acaba en mí. 

Y al fin lo puedo decir: gracias.

M.

martes, 3 de septiembre de 2013

Sin palabras...sniff sniff!!!!






Hoy me he tropezado en Facebook  mis dos compis favoritos, de la época del colegio. Siempre a la gresca entre nosotros tres, formamos un equipo imbatible durante  años. 

De P. recuerdo especialmente que aprendimos a leer "libros gordos" al mismo tiempo, y salíamos corriendo nada más sonar la campana, para ver quien llegaba primero a la biblioteca y se cogía "el" libro. Eso de pelearme físicamente por  un libro, no me ha vuelto a pasar en la vida. El era que siempre quería cogerse "mis" libros!

J. era rubio como un anuncio de Timotei, ruidoso, espontáneo y alborotador. Con él P. y yo nos subíamos a los árboles y nos reíamos del profesor. 

Ha sido P. quien me ha encontrado primero... tenía agregado a J. que ha salido veinte segundos después preguntando por mí, quería "agregarme" y organizar una cena para vernos los tres, y que alguien le pasara mi contacto "pero ya". 

Esta es la primera noticia de ellos  en todos estos años, esta carta me ha emocionado como poquitas cosas últimamente. Pues sí, bailar y leer. Buen resumen  Supongo que así soy yo, sólo que  a veces se me olvida.

Carta de P.

"¿Qué tal muchacha? 
Veo que andas por Londres. Yo viví allí un tiempo, pero salí cagando hostias, no acababa de congeniar con los aborígenes. Neruda tenía un verso: "los espantosos ingleses a los que odio todavía", y mira que era un tipo dado al amor, pero es que con ésos no hay quien pueda. Yo no llegué a odiarlos pero poco faltó.... Me alegra saber de ti.  
Muchos años ya, madre mía. Pero claro que me acuerdo, la infancia tiene cierta eternidad de serie, como un air-bag de nubes que se quedan. 
Recuerdo (fíjate, aunque quizá me equivoque en algo) que tu hermana se llamaba E. , ¿no?, y tu hermano T. Y tú... Algo relacionado con "Tete", me parece que tu madre te llamaba así (¿por Tete-Cohete el de los comics?) y que te encantaba bailar y leer... 
Es curioso, si me preguntas lo que hice la semana pasada puede que no me acuerde del todo, pero hay cosas así, casi del pleistoceno, que llevo como grabadas en el disco duro. Permanentes. 
Me alegra haberte encontrado muchacha. Tengo por ahí agregado a J., no sé si te acuerdas, que debe de seguir siendo un elemento fino... 
Un besu M. , y por aquí andaré (maravillosa la foto, no tengo ninguna de esa época). Nos vemos...
P"

Tres minutos después, el mensaje de J. , ni saludo ni leches...que quedemos!

"Me alegra saber k estás bien si algún día vienes por aqué avísame k llevo algún tpo sin verte e?  
Mil besos M. 
J. 
PD. Yo sigo igual i tu poco cambiaste, tienes la misma cara. tas mui guapa tienes mas fotos?  "


Ah! Por Dios! Yo ahora ya no sé si ponerme a leer o a bailar!



miércoles, 28 de agosto de 2013

Site Safety for the Gents?




Bueno, vale que yo no haya entrado y del todo segura no pueda estar... pero me parece un poco excesivo como señalización. ¿Qué hay ahí dentro, en realidad? ¿Algún amable caballero que me desvele el misterio?

Y  qué bien quedan los colores de las plantas con los del cartel, eso sí  es verdad.

martes, 27 de agosto de 2013

Sapiosexual




Ah por Dios!!! Que me he encontrado con ésto por ahí, y no he podido evitar colgarlo. Opinar, lo que se dice opinar, no opino que me meto en un buen lío. Bueno, vale; no opino en voz alta, por que lo que es en voz baja, sigo desternillándome de risa. 



Nota Bene:  "Ingelligence and its use". Lo del "its use" tiene su aquél... 





lunes, 26 de agosto de 2013

Vistas con habitación (1)






Londres, Carnavales en Nothing Hill ,25 de Agosto de 2013. 

Me resulta más fascinante el público que los actores...

(Sí! Vuelvo a tener cámara...! )




sábado, 24 de agosto de 2013

Odio las tardes de Lavandería.

Infinita Tristeza; por Manu Chao.
Enlace AQUÍ




Llueve, empieza a hacer frío, no ha salido el sol en todo el día y han asesinado a una chica en mi calle a tiros esta madrugada. Una segunda mujer sigue agonizando en el Hospital.  

Y yo odio las tardes de lavandería. 


martes, 20 de agosto de 2013

Lo que yo no sé es mirarte,





Yo no sé qué,
Y lo cierto es este vacío que me ocupa
Y este horrible no saber.

Yo no sé cómo,
No se cómo romper este mar
de amabilidad desesperada.

Lo que yo no sé es mirarte.


miércoles, 14 de agosto de 2013

Y yo, que tenía tanto miedo






Y yo, que  tenía tanto miedo
¡tanto miedo, tanto...!
que ni a imaginarme en primera persona  me atrevía
de tanto miedo que tenía.

Y yo, que de pronto empiezo a sentir curiosidad
¡tanta curiosidad, tanta...!
que  a mí misma me sorprendo
al espiar por la mirillas y los huecos.

Y yo, con tanta curiosidad y tanto miedo
¡tanta, tanta y tanto...!
que ahora ya no sé si me asusta  mas la espera 
o lo que le temo al miedo.


lunes, 12 de agosto de 2013

Mudanzas "La Vida & Co"




¿Cuantos de ustedes han tenido la oportunidad de mudarse por segunda vez a la misma casa? Poquitos, me imagino. Pues yo me he pasado el fin de semana mudándome de nuevo al mismo sitio con un lapso escaso de seis horas. 

Mi casera al fin ha accedido a pintar las paredes de mi casa y realizar otras obras. Con el fin de  evitar males mayores, me pasé todo el día sacando mis  pertenencias para dejarlas en el descansillo o en casa de mi "vecina" de bedsit. Todito lo saqué, todito. Hasta las pelusas de debajo del armario. 

Cuando ya no quedaba dentro ni el olor del  ambientador me dispuse a esperar al operario en cuestión, sentada sobre una caja de libros. Afortunadamente la conexión a internet seguía funcionando en el pasillo.

Y el tipo, simplemente, no vino. Después de esperarle durante más de seis horas, me informa mi casera de que ni está ni se le espera, que mejor recoja todas mis cosas y las vuelva a meter en casa, ya que no le parece bien que se queden en el pasillo toda la noche. 

En fin, ya que estábamos, entre exabrupto y maldición, aproveché para hacer limpieza general. Hay que ver la cantidad de porquería que se acumula en cuanto te descuidas. Varias bolsas de ropa a reciclar, otras  al punto verde, la basura normal y otras para regalar o entregar en una Charity Shop.  

No sé que va a pasar con mis paredes, ni con las estanterías de la cocina, los huecos del entarimado por el que se cuelan los simpáticos roedores o los armarios. Ni idea. Y como lo piense, me quedo sin reforma porque no logro pasar del asesinato del operario según entre por la puerta, así que vale mas que deje de pensar. Que encima me va a caer agravante por alevosía. 

El caso es que como sin  pensar en nada tampoco puedo estar, me he dedicado a reflexionar acerca de la cantidad de cosas básicas que estoy teniendo que aprender por segunda vez en estos últimos tiempos. Y no mola nada. Aquí va el recuento: 

1- Llegada a un país nuevo y tener que aprender a comunicarme otra vez. 
2- Rodilla al carajo y fisioterapia para aprender a caminar otra vez.
3- Infección por cándidas propias debido al stress (que ya es de risa, digo yo que al menos podría haber pillado las de otro y algo de diversión previa... pero no, las mías propias) y cambio de alimentación completo, por lo que tengo que aprender a comer otra vez. 
4- Mudanza por segunda vez al mismo sitio...así, a modo de aparición en el mundo y presentación en sociedad. Organizar de nuevo toda mi vida y mi entorno deshaciéndome de todo lo que ya no me sirve... un montón de cosas teniendo en cuenta todos los cambios que he tenido que hacer anteriormente y sus consecuencias. 

Y según mis cálculos, si seguimos con el programa  éste para repetidores y malos estudiantes que estoy recibiendo así de gratis, cortesía de "La Vida & Co", lo que viene después sigue teniendo que ver con necesidades básicas ...y ya digo, no mola nada. 

Así que yo prometo no estamparle la sartén en la cabeza al impresentable éste, familia directa de Pepe Gotera y hasta abstenerme de verbalizar mis opiniones, si alguien tiene la amabilidad de explicarme qué se supone que tendría que estar entendiendo, porque no entiendo nada.  De tener opiniones al respecto ya no puedo abstenerme, porque es que he tenido seis largas horas para formularlas todas y mucha imaginación. 

Ala. A gusto que me he quedado. Y la casa, recogidísima. No encuentro nada, pero está todo ordenadísimo, oye. 

lunes, 5 de agosto de 2013

"Cuando me amé de verdad"





Texto de Sir Charles Spencer Chaplin :

“Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y con eso, cometí menos errores. Así descubrí la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. 

¡Y esto es saber vivir! No debemos tener miedo de cuestionarnos, hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.”


domingo, 4 de agosto de 2013

Ay pena, penita, pena!!!





Uy!!! Pero qué lástima, qué pena!!!

Cuando llevas una vida tan aburrida, tan aburrida, ... que las cosas mas interesantes son las que ocurren dentro de tu cabeza.

¡Ay pena, penita, pena! .....AQUÍ,  


viernes, 5 de julio de 2013

Dramitas de Verano.



En la foto, otra dramática de la vida, Mlle Rachel; por William Etty. 




Como una cabra, como una puñetera cabra. 

Esta tarde me he echado a llorar en una sala de un museo, viendo un cuadro. Yo diría que aún soy joven para los desajustes hormonales. Así que, probablemente, es sólo que me estoy volviendo loca. 

Tranquilizarse un poquito también ayudaría. 


domingo, 30 de junio de 2013

Nada permanece excepto el cambio.




Me he pasado el día en el Museo de Historia Natural. Si tienen oportunidad de visitarlo, no la dejen pasar. De entre los montones de cosas interesantes que aprendí, las que no entendí y las que ya estaba demasiado aturdida para asimilar, me gustaría mencionar dos: 

a) Simplificando mucho la cuestión, parece que los fósiles de dinosaurios se forman cuando después de muertos, sus cuerpos son cubiertos por diferentes capas de sedimentos. Con el paso de los años, siglos, milenios,eras...los minerales penetran los huesos y acaban modificando su estructura. 

Si algo tan rígido, anquilosado, gigantesco y poco flexible  puede cambiar; incluso tras la muerte...no se porqué no podría conseguirlo yo, que sigo viva. Aunque estaría bien que fuera antes de morirme, ya puestos. 


b) Hay que cambiar el estropajo más a menudo. Ni se imaginan la cantidad  de bichejos asquerosos que viven ahí. Yo lo he visto en realidad aumentada y todavía no me he recuperado de la impresión. 

Vivo en un estudio... ahora en vez de angustiarme pensando que algún desaprensivo entrará por la ventana, tras escalar el muro del jardín y usar la cañería para colarse en mi refugio; me dedicaré a imaginarme todas esas cosas deslizándose por el fregadero, arrastrándose por la moqueta y llegando  hasta mi cama para atacarme por sorpresa en medio de la noche. 

Y hablando de moquetas, de la fauna y flora de las moquetas Inglesas, mejor ni hablemos. Las de los baños y cocinas particularmente  son aterradoras. Imagínense que ni siquiera las tenían en el museo, yo creo que es para no traumatizar a los visitantes. Y miren que hay cosas repugnantes y con muy malas intenciones por allí colgadas...pues con las moquetas, no se atrevieron. Eso es porque debe ser peor que lo de los Dinosaurios y la destrucción final de la tierra juntos. 

Disfruten del Verano.


lunes, 24 de junio de 2013

Noche de San Juan y yo con estos pelos...o llevántate, neña!

Llevántate neña, 
Enlace AQUÍ.



San Juan y yo con estos pelos, sería el resumen…pero claro, ponte tú en la Británica London City a encender una hoguera por la calle y ya verás que prontito vienen los amables Bobbies a interesarse por tu vida y tus costumbres. 

Lo intenté, que conste. Salí a medianoche a vagar sola por la ciudad, rumbo al mayor espacio verde con agua disponible: Hyde Park. Pero no había fuego, ni música, ni pude lanzar mis deseos escritos en el papelito, ni bailar de la mano en torno a la hoguera, ni saltarla siete veces, ni ná de ná.

Tampoco es que haya funcionado mucho el sistema en el pasado para la consecución de objetivos concretos, que digamos, pero tenía su encanto. Y en cualquier caso, es más barato que la lotería con la misma probabilidad de éxito. 

Este es el resumen: 

-El espacio verde lo tenía. Hasta a mí me resultaría difícil no dar con Hyde Park. 

-El agua me encontró a mí a la vuelta en forma de lluvia. Me encontró demasiado, si se me permite la expresión, para mi gusto. Pero es lo que suele ocurrir con las cosas que la encuentran a una y no al revés; que nunca es como se esperaba. 

-Las flores las "mangué" de un jardín por el camino; pero no las arranqué yo, que ya estaban caídas en el suelo. Aquí con estas cosas no se andan con bromitas, y además, da mas pereza esconderse de las cámaras de grabación que hacer lo que sea como es debido. 

-El papelito lo quemé con la llama de una vela en el alféizar de la ventana... tratando de que no saltara la alarma de incendios. Una toalla empapada en la puerta parecía necesaria pero complicaba aún mas eso tan abstracto de por sí como es "ponerse en situación". 

-La música la escuchaba yo solita con los auriculares 

-Y los deseos…bueno...los deseos los escribí como si no me los supiera. 

Y supongo que al final ha ido bien, al menos igual de bien que en años anteriores porque tampoco ha funcionado. ..Lo sé porque uno era para hoy, y ya se ha hecho tarde. 


PD, Aquí una fuente como es debido, de ayer tarde, en mi pueblo: 



domingo, 16 de junio de 2013

Puedo vivir con ausencia







Puedo vivir con  ausencia,  con vacío, con angustia

Puedo soportar lo oscuro, el desamparo y los golpes

Puedo levantarme tras el veneno, la lava

El frío, la noche, ventiscas y huracanes.


Puedo vivir tras el abandono, la traición y  la mentira

Puedo  atravesar desiertos, dormir al raso, vivir sangrante

Puedo aguantar lo sucio, lo podrido  y la ruina

Pero lo que ya no puedo, es asistir a más espectáculos de felicidad.


 Duelen. 


miércoles, 12 de junio de 2013

Esperanza.




400 Rechazos hoy. 


Podría llamarse esperanza. O desesperación. 

--Margaret Atwood.


domingo, 9 de junio de 2013

La hora del café.



"Nosotros no somos como los demás". Así me dijo  frente a un weak latte en el Starbucks. A mí casi se me atragantan el café y la vida. No, yo no soy como tú; quise gritar. No lo soy en absoluto. Se me revuelve el estómago sólo de mirarte, no quisiera tener que estar con alguien así a cada instante. No podría soportarme. 

Y ahí fue cuando me dí cuenta: No sólo basta con ser inteligente. Hasta ayer a la hora del café, los inteligentes tenían todo mi respeto y consideración por el solo hecho de serlo. El brillito de sus neuronas conectándose me tenía atontada. 

Las maravillosas y complejas ideas que no entiendo me fascinan cuando las atisbo al otro lado de las pupilas de alguien, las historias que no consigo memorizar suelen encandilarme, las conclusiones que no extraigo me producen cierto efecto así como que de encantamiento cuando las escucho en labios ajenos. Pero como casi todos los descubrimientos que realmente valen la pena, éste también llegó por sorpresa. 

¿Y quien te ha dicho a tí que vayan a aplicar a la inteligencia criterios morales? 

No, yo no soy como tú. No lo soy en absoluto. Y lo que es más, tampoco quiero serlo. 


sábado, 8 de junio de 2013

Borrar la imaginación






 «Borrar la imaginación, reprimir el impulso, apagar el deseo,mantener el auto-control»

-Marco Aurelio.




miércoles, 29 de mayo de 2013

A las penas, puñalás....








Que le dicen las folclóricas. Hay días en los que a mí también me gustaría ser una. Dar un portazo, una bofetada, un grito; todo a la vez. Tirar por la calle del medio. Mandarlo todo al carajo. Reír y llorar sin saber muy bien qué conviene más. No esperar nada. Sobretodo, ya no esperar nada.  Dejar de soñar. Y al fin,  paz.



lunes, 20 de mayo de 2013

Fantasmas y porcentajes.

Para huídas acústicas, pínchese AQUÍ. Gracias.
(Incluye evasión visual con cierta dosis de ansia, brisa y color.)





Hoy estoy de estreno, tengo un cabreo nuevo. Creo que nunca en mi vida me había enfadado por lo que me he enfadado este fin de semana: tengo doce  mensajes en el contestador de mi móvil, a cual más exagerado y exigente.

Me he llevado tal impresión al revisar el aparatito esta mañana, que ya después  no he podido encontrar la presencia de ánimo suficiente como para ponerme a escucharlos todos uno detrás de otro. Me agoto sólo de pensarlo.

¡Doce mensajes recibidos en un solo fin de semana!,  yo nunca he estado tan solicitada en mi vida. En general, me las arreglo para habitar mi existencia como un fantasmita educado, silencioso, respetuoso y gris, muy gris, gris de arriba  a abajo. Mi sábanas son grises, mis cadenas grises;  grises mis pensamientos, mis palabras, mis ausencias y mis encantos. Gris, sólo gris. Humo y espacio.

Bueno, o eso me creía yo hasta esta mañana, claro. Porque lo cierto es que, a partir de la tercera llamada ignorada a ritmo de jazz mediterráneo,  puse el móvil en silencio  y me dediqué a ignorarlo con mucho más empeño todavía -o sea, que además de gris, parece que también soy  un fantasma maleducado-.  Eso sí, hice la colada y la plancha ensayando unos nuevos pasos de baile recién inventados que no requieren desplazamientos ni  hacen crujir la madera del suelo en la cabeza de la vecina de abajo. 

Y es que  parece que el hecho de marcar un número de teléfono implica  que éste va a ser atendido inmediatamente o se devolverá la llamada a la mayor brevedad posible. Y la mayor brevedad posible ahora se mide en minutos, me temo.

Sin embargo, yo tiendo a considerar el móvil como una especie de teléfono fijo que por un casual llevo encima -y no siempre-, pero que suene no quiere decir necesariamente que yo atienda la llamada. Pues según, la verdad. 

Pero el resto del mundo parece considerar que el hecho de llamar  implica la obligación de responder para el receptor, particularmente desde que vivimos en el ciberespacio y en tiempo real. Y no, tampoco tengo internet en el móvil ni contesto mensajitos en el acto. Tal parece que una debiera estar permanentemente disponible para quien así lo desee, por cualquier motivo o sin ninguno,  y cuando se le venga en gana. 

Y mira que lo siento -es un decir-, pero yo este fin de  semana tenía la necesidad de estar un poquito conmigo misma; yo necesito intimidad personal y auto-mimitos para reponerme del esfuerzo que algunas relaciones sociales me suponen. 

Ahora, cuando una no contesta inmediatamente al teléfono, el llamante se siente con derecho a insistir e insistir e insistir. Y a preguntarse alarmado/a  porqué no atiendes, y sentirse “preocupado” y dejar mensajes dramáticos en el contestador. 

Lo de los mensajes dramáticos es bastante fastidioso. Yo no encuentro la manera de escucharlos sin que mi mente empiece a considerar diferentes modos de asesinato y tortura en vez de concentrarme en lo que estoy oyendo. Y eso tampoco ayuda, la verdad. En realidad sólo consigue que a mí me apetezca menos todavía seguir escuchando semejante sarta de despropósitos en directo. Debe ser cosa de fantasmas.

Y estoy siendo generosa, porque lo de “preocupado” es muy relativo. Realmente, no siempre es así. Es muy fácil comprobarlo, sólo hay que contestar diciendo cualquier cosa que gramaticalmente se parezca a una respuesta, y pasará por tal. Nadie presta demasiada atención por  mucha urgencia que le pongan a las llamadas;  casi nadie escucha.

En fin, he comprobado en numerosas ocasiones que puede una contestar tranquilamente con  algo así como “Hola Fulanita/ Menganito,  me siento fatal por haberte hecho pasar ese mal rato...Pero gracias por preocuparte. Sí, yo estoy bien, ¿Cómo estás tú, qué me querías contar?” y ya está, se acabó. Ni siquiera es necesario pasar por la ignominia de la auto-justificación o la mentira improvisada. 

El noventa y nueve por ciento de las personas ni siquiera notará que no has contestado nada en absoluto, porque realmente no están escuchando y es posible que además les importe un rábano la respuesta. En realidad, ahora que lo pienso, ese tipo de respuestas vale para casi todo.

Y es que a mí, qué le vamos a hacer, ese noventa y nueve por ciento  me agota, por eso no le cojo el teléfono cuando no me siento con fuerzas. Porque yo sí que escucho.  

Al otro uno por ciento es que le aprecio. Quizás debiera decírselo ahora mismo, quien sabe, puede que hasta  llame…tengo el número de móvil!!!



lunes, 13 de mayo de 2013

Me desperté y ya era Primavera.






Imagen, Michael Cheval



Me desperté y ya era Primavera. 

Faldas de colores brotan en el asfalto, la fruta reluce en las bandejas de  los puestos ambulantes. En el mercado, me sonríen al cobrarme. Ya no se oye la bruma, sino risas. La prisa con risas tiene cierto aire a juego infantil.

La  ropa hoy no se seca en la lavandería, revolotea en los tendales y esparce olores de suavizante y jabón tibio. En este país tienen un gusto diferente: orquídea, chocolate e Ilang Ilang están de  lo más solicitado, según la oferta del super de la esquina.  

Es festivo, y todos los vecinos de mi barrio estamos en el Parque. De momento he visto al chico guapo de la biblio, descalzo y sin camiseta, dormitando bajo un árbol y un poquito más arriba a la señora que siempre se cuela. En el cementerio crecen rosas.

Vale, primera vuelta, con calma.  Agiles los corredores  dejan ver sus piernas torneadas. Me adelantan. No, cruza antes de llegar a la  esquina que por allí parece que reparten folletos de algo, ¡qué lata!.

Avanzo entre terrazas con olor a helados, y café y cupcakes. Yo hago trampa y solo corro rápido en las cuestas abajo.  Olor a genjibre y curry al cruzar por entre unos patios traseros. ¿De dónde diablos será ese idioma?

Música, músicas del mundo; como las palabras, en absurda algarabía.  Pero los adolescentes son los mismos. Me gusta ese grupo de chicas. ¿14, 16 tal vez? Más risas.  Y como todas las chicas del mundo hacen un montón de ruido y se visten de mil colores, llenas de objetos relucientes y brillitos imposibles: turquesas, amarillos, azul celeste, rosa, verde “perico”…¿Pero por qué yo nunca tengo ese aspecto? ...Me recuerdan a  las frutas del mercado.

Y la pereza, que se derrama desde dentro de cada ventana hacia la calle. Prueba  este pastel de coco, es para ti… si te gustan puedes comprar mas en la tienda que acaba de abrir un poco más arriba.

No, yo hoy no me meto en casa. Té.  Caricias. Niños. Globos. Cierra los ojos, el viento despeina. Piel erizada. No. Sí. No me quedaré quieta. Perfume. Brisa.  Ya.

Ya es primavera. Y tengo ganas de Tango.

Londres, 5 de Mayo de 2013.