miércoles, 20 de junio de 2012

Soñar Contigo

Soñar Contigo
Zenet
Para escuchar, pinchad AQUI.





Ultimamente me he dedicado a  alternar mudanzas y desastres con gran soltura; así, sin perder del todo la compostura  en el proceso...solo a ratos.

Por eso he estado un tanto ausente de mi propia existencia cibernética, no digamos ya de la de los demás. Pero es que  la real me esta exigiendo mucha energía y dedicación. Por eso y porque en los domicilios provisionales una no contrata Internet..(Y esto de escribir un post de un tiron en un cyber no me acaba de convencer, además;  viene a ser una suerte de Test de Rochas con letras...by the way)

Así que tras sobrevivir a mas mudanzas en dos meses de las que recuerdo en los últimos 10 años, parece que finalmente me he instalado en medio de ningún sitio. Al menos provisionalmente.

Desde  la entrada de mi nueva casa se pueden tomar tres calles: Calle Arriba, Calle Abajo y Calle Lateral, para que nos entendamos. Es bastante poético eso de vivir en medio de una encrucijada, a veces demasiado metafórico; en cualquier caso, fantástico para las conexiones con el transporte publico en London City.

Por lo que tras  acomodar mas o menos mis inexplicablemente acrecentadas posesiones, decido explorar mi Nuevo barrio e iniciar mis vagabundeos

Empiezo por “Calle Abajo”. Tras unos tres minutos de caminata llego a un hermosisimo parque Londinense. No puedo creerme tanta suerte. Decido en ese mismo momento que va a ser mi salón particular y hasta me decanto por un árbol favorito y todo, en una esquinita.

Se oyen risas de niños, toda clase de paseantes, de personas practicando deportes, charlando, conversando, comiendo, leyendo…viviendo. El parque respira vida por todos sus poros, algunos de los cuales parecen ser las personas que lo disfrutan.

La verdad es que la tarde no puede ser mas suave y cálida, me tumbo directamente sobre el césped, con los pies descalzos y dejando que el ritmo que la brisa imprime a las hojas de mi árbol favorito adormezca paulatinamente mi propia espiración. Es una delicia sentir al fin algo parecido al verano por estas latitudes.

Después de un rato me levanto para irme, atravesando el parque descalza, dejando que el viento me revuelva la falda ligeramente remangada, el pelo y hasta el alma, si me apuran.

 Que quieren que les digan , los señores tendrán otros placeres en el mundo, no digo yo que no; pero pasear descalzos sintiendo como los volantes de sus faldas revolotean suavemente sobre piel depilada y perfumada y como el viento ejerce un suave masaje en el cuero cabelludo mientras revuelve la melena,  en  general, no.

Calle Arriba se llega a un antiguo cementerio del principios del Siglo 19, que creo que ya no admite nuevos residentes. El contraste  demasiado seductor como para resistirse, dado mi actual estado de animo.

No puedo evitar entrar, para profundizar mentalmente un tanto mas en todo lo sombrío, lo horrible, subterráneo y en general, espantoso con diferentes gradaciones dependiendo  de la hora del día en que me lo pregunte. 

 Ya de entrada, una se encuentra de bruces con una “ruta turística “ por el mismo. Y la sigo. En este caso me parece poco pudoroso eso de andar con la falda remangada, no se porque, ya que no hay nadie ,al menos “vivo” ,aparte de mi. Pero da como “cosilla”. 

La mayor parte de las lapidas se corresponden al siglo pasado, y la otra no puede leerse porque se han caído de puro antiguo o se han llenado de arbustos, hojarasca, maleza, han crecido arboles o simplemente, se han borrado las letras por el paso del tiempo.

Tras un par de paseos encuentro una zona verde, con instalaciones para que los niños aprendan jardinería , me supongo que de algún colegio cercano , lo que ya me resulta bastante pintoresco. Pero es que a lo largo del camino delimitado una se va encontrando cartelitos con indicación de los metros recorridos, anuncios de servicios público, agua, cámaras de seguridad, banquitos bajo los arboles florecidos….

Lo mas sorprendente ocurre tras un inesperado recodo,  me encuentro en una lapida, apenas sostenida por recuerdos, una de las inscripciones mas memorables que he visto en mi vida. La lapida reza “Paz Perfecta”

Paz Perfecta,  el tipo tiene toda la razón del mundo . Me dan ganas de volver y ponerle a ese sujeto un ramo de flores, unos 200 años después de su muerte.

Pues eso: Paz Perfecta, después de muerta. Mientras tanto por aqui andamos, de parques a cementerios, de vivos a muertos, de piel a huesos.

Paz Perfecta, después de muerta.