domingo, 30 de diciembre de 2012

Des-propósitos de Año Nuevo.

Don´t Give Up! 
Bruno Mars en Barrio Sésamo
(*Es que algunas cosas hay que reaprenderlas desde el principio) 
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¡Ah no, no Señor! No más. Todo los años la misma historia, una llega al 31 de Diciembre con una auditoria vital más o menos hecha, unas conclusiones, unos propósitos y una tímida voluntad asomando al otro lado de las campanadas. Bueno, y eso cuando no se decide directamente entre los cuartos y los repiques, que también pasa.

Y después de las uvas (en mi país), a trompicones, ¡hala! a cumplir todos esos des-propósitos de golpe, sin saber muy bien a lo que se ha comprometido uno/a, ni los posibles efectos colaterales, ni damnificados en el proceso, ni bajas a asumir, ni costes a incrementar ni nada que se parezca remotamente a un programa serio y responsable. ¿Y el coste emocional que supone renunciar a eso de Marzo?  ¿Y la bajada de autoestima que implica no conseguir lo que uno/a se propone?

Pues no, me niego. No vuelvo a pasar por eso. NO.

Este año me he puesto con los propósitos de Año nuevo en Noviembre. Llevo más de un mes practicando, ahora ya sé exactamente qué es lo que me voy a proponer este año. Tengo un plan y todo, y una pulserita en la mano Derecha para no olvidarme. Y hasta un calendario en la puerta donde marcar con puntitos los días en los que lo he conseguido  y con cruces los que no. De momento van ganando los puntitos. ¡Bien por ellos! Así que ya les digo, éste año sé lo que prometo –lo que me prometo- y que  lo voy a cumplir. Estoy absolutamente segura de ello. 

Bueno…vale…de acuerdo… porque lo he decidido y porque lo irrealizable ya lo he descartado, claro. Así de paso  también voy ahorrándome disgustos, que ya  vienen ellos solos.




viernes, 21 de diciembre de 2012

Canción Desesperada

Por Espliego
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Poema de "El Quijote" bellamente musicado.




...aún en la sepultura no estés triste...



Doloricioso…
O  aquí empieza a hacer demasiado frío, demasiado pronto, demasiada noche y bruma. 
Abríguenseme el alma, que ni todas las luces del mundo pueden caldear según qué  inviernos. 


jueves, 20 de diciembre de 2012

Slow Slow - Run Run!

Por Ayo
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Imagen, Van Renselar.

I got to run run run run run run 
Run for my Soul 
I better go go go go go go 
Making sure I go slow slow 

Pues nada, tras unos cuantos meses cojita, quieta y dolorida, termino en la consulta del fisioterapeuta. 

Pásmense, a mí lo que me duele horrores es la rodilla, y resulta que lo que está mal es mi cadera, porque, aquí viene lo bueno, es que "you don´t walk properly". 

Estuve a punto de señalar el hecho de que ese era precisamente el motivo de mi visita, mira tú por dónde, pero al final no dije nada porque el tipo hablaba en serio. Me hizo caminar  durante 10 minutos mientras observaba con detenimiento...tampoco es que así pueda una caminar con mucha naturalidad, que digamos. Y menos si al conjunto le sumamos unos pantalones remangados con bastante poco glamour y unos calcetines de los de abrigar. Como no había suficiente espacio en la consulta tuve que recorrerme todo el pasillo varias veces. A mí estos Ingleses es que me maravillan, 7 personas en la sala de espera y ninguna levanta ni una ceja con el espectáculo.  

Resumiendo:  hasta que no aprenda a caminar como es debido, que ni me mueva. De correr ya ni hablemos. Me he vuelto a mi casa con un programa de ejercicios y todo, viene con esquema y esqueletitos buenos y malos en diferentes posturas…que mas  parece una invitación a una fiesta de Halloween para niños, la verdad, pero al final tampoco dije nada porque el tipo seguía hablando en serio.

No digo yo que no haya que aprender a caminar en esta vida en algún momento, pero que el "National Health Service" tome cartas en el asunto,  parece que le resta un tanto de espontaneidad y encanto al proceso. 

Y mira tú por dónde, que me acabo de enterar de porqué la vida no viene con instrucciones: para cuando aprendes a leerlas ya es mucho peor. Y además duele. 




domingo, 25 de noviembre de 2012

On rit encore...

On rit encore por Lhasa de Sela y Arthur H.
Para escuchar, pinchad AQUÍ.
 
 
Imagen: Ronald Companoca
 
 
"Even if one cannot employ logic one must at least stick with grammar."
 
 
 
  

miércoles, 20 de junio de 2012

Soñar Contigo

Soñar Contigo
Zenet
Para escuchar, pinchad AQUI.





Ultimamente me he dedicado a  alternar mudanzas y desastres con gran soltura; así, sin perder del todo la compostura  en el proceso...solo a ratos.

Por eso he estado un tanto ausente de mi propia existencia cibernética, no digamos ya de la de los demás. Pero es que  la real me esta exigiendo mucha energía y dedicación. Por eso y porque en los domicilios provisionales una no contrata Internet..(Y esto de escribir un post de un tiron en un cyber no me acaba de convencer, además;  viene a ser una suerte de Test de Rochas con letras...by the way)

Así que tras sobrevivir a mas mudanzas en dos meses de las que recuerdo en los últimos 10 años, parece que finalmente me he instalado en medio de ningún sitio. Al menos provisionalmente.

Desde  la entrada de mi nueva casa se pueden tomar tres calles: Calle Arriba, Calle Abajo y Calle Lateral, para que nos entendamos. Es bastante poético eso de vivir en medio de una encrucijada, a veces demasiado metafórico; en cualquier caso, fantástico para las conexiones con el transporte publico en London City.

Por lo que tras  acomodar mas o menos mis inexplicablemente acrecentadas posesiones, decido explorar mi Nuevo barrio e iniciar mis vagabundeos

Empiezo por “Calle Abajo”. Tras unos tres minutos de caminata llego a un hermosisimo parque Londinense. No puedo creerme tanta suerte. Decido en ese mismo momento que va a ser mi salón particular y hasta me decanto por un árbol favorito y todo, en una esquinita.

Se oyen risas de niños, toda clase de paseantes, de personas practicando deportes, charlando, conversando, comiendo, leyendo…viviendo. El parque respira vida por todos sus poros, algunos de los cuales parecen ser las personas que lo disfrutan.

La verdad es que la tarde no puede ser mas suave y cálida, me tumbo directamente sobre el césped, con los pies descalzos y dejando que el ritmo que la brisa imprime a las hojas de mi árbol favorito adormezca paulatinamente mi propia espiración. Es una delicia sentir al fin algo parecido al verano por estas latitudes.

Después de un rato me levanto para irme, atravesando el parque descalza, dejando que el viento me revuelva la falda ligeramente remangada, el pelo y hasta el alma, si me apuran.

 Que quieren que les digan , los señores tendrán otros placeres en el mundo, no digo yo que no; pero pasear descalzos sintiendo como los volantes de sus faldas revolotean suavemente sobre piel depilada y perfumada y como el viento ejerce un suave masaje en el cuero cabelludo mientras revuelve la melena,  en  general, no.

Calle Arriba se llega a un antiguo cementerio del principios del Siglo 19, que creo que ya no admite nuevos residentes. El contraste  demasiado seductor como para resistirse, dado mi actual estado de animo.

No puedo evitar entrar, para profundizar mentalmente un tanto mas en todo lo sombrío, lo horrible, subterráneo y en general, espantoso con diferentes gradaciones dependiendo  de la hora del día en que me lo pregunte. 

 Ya de entrada, una se encuentra de bruces con una “ruta turística “ por el mismo. Y la sigo. En este caso me parece poco pudoroso eso de andar con la falda remangada, no se porque, ya que no hay nadie ,al menos “vivo” ,aparte de mi. Pero da como “cosilla”. 

La mayor parte de las lapidas se corresponden al siglo pasado, y la otra no puede leerse porque se han caído de puro antiguo o se han llenado de arbustos, hojarasca, maleza, han crecido arboles o simplemente, se han borrado las letras por el paso del tiempo.

Tras un par de paseos encuentro una zona verde, con instalaciones para que los niños aprendan jardinería , me supongo que de algún colegio cercano , lo que ya me resulta bastante pintoresco. Pero es que a lo largo del camino delimitado una se va encontrando cartelitos con indicación de los metros recorridos, anuncios de servicios público, agua, cámaras de seguridad, banquitos bajo los arboles florecidos….

Lo mas sorprendente ocurre tras un inesperado recodo,  me encuentro en una lapida, apenas sostenida por recuerdos, una de las inscripciones mas memorables que he visto en mi vida. La lapida reza “Paz Perfecta”

Paz Perfecta,  el tipo tiene toda la razón del mundo . Me dan ganas de volver y ponerle a ese sujeto un ramo de flores, unos 200 años después de su muerte.

Pues eso: Paz Perfecta, después de muerta. Mientras tanto por aqui andamos, de parques a cementerios, de vivos a muertos, de piel a huesos.

Paz Perfecta, después de muerta.

lunes, 9 de abril de 2012

Nací en Álamo

Por Yasmin Levy
Para escuchar, pinchad AQUÍ.



Imagen: Igor Kozvlosky y/o Marina Sharapova,
no me ha quedado claro.

Se me desdibujó  el mundo, se me borró el paisaje.  Ya empecé a notar los primero síntomas allá por el mes de Diciembre, pero pensé que se debía al frío. Que ahora parece que  no se acuerda nadie, pero aquí nos hemos pasado un par de semanas  como postalitas de Navidad.
 Al principio, sentí que se me adormecían las manos y los pies; y en un esfuerzo racionalizador encomiable por mi parte, pensé que se trataba de problemas de circulación y vida sedentaria. Pero luego fue cuando pasó  lo de los contornos del mundo, que empezaron a difuminarse. Me quedé sin paisaje, sin horizonte, sin lugar de procedencia ni destino.  Eso desconcierta un tanto. De pronto ya no hay camino, sin puntos que lo delimiten, ni viaje posible.  El paisaje  se diluye en medio de verdes y grises y azules hasta conformar una masa informe y profunda.
 
 
 Y la gente, que me seguía hablando en Inglés. Sin imágenes nítidas y sin mensajes completos, la confusión era total. Mi cerebro tenía que hacer esfuerzos extras para interpretar la realidad con un ratio de aciertos suficiente como para seguir sobreviviendo. Debió ser por eso, por el esfuerzo extra en esa parte de mi cuerpo, que empecé a perder pelo también.

 Lo del pelo ya me fastidió más, más incluso que lo del horizonte inexistente. Yo por los horizontes no puedo hacer nada, que quieren que les diga; pero quería tratar de salvar lo que me quedaba de cabello. Así que me compré un montón de productos específicos (el primer mes gasté mas en productos para el pelo que en la comida de una semana) , surtido de remedios  varios, en fin, todo esto y algunas otras cosillas que me fuí encontrado por la red. Porque eso sí, el mundo real se me estaría desintegrando, pero la red estaba cada día más viva, contribuyendo más si cabe a aumentar la confusión y destrozar límites.
Y allí estaba, leyendo las instrucciones de una mascarilla para el pelo,  en la ducha, la primera vez que desapareció del todo el mundo. Fue sólo un instante, como un temblor de luz. No quise prestar demasiada atención,  llegaba tarde a trabajar.

 Pero aunque yo no quisiera recordarlo, la sensación empezó a propagarse lentamente desde mis manos y mis pies, sustituyendo a los calambres iniciales; subiendo de a poquito, cada día unos centímetros, cada día un instante más. A medida que avanzaban los días, los propios días se hacían más largos, respirar era cada vez más trabajoso. Me costaba caminar, levantarme, acostarme, hablar, sonreír, refunfuñar y hasta dormir. No sé cuanto pasé atravesando los días como desiertos, porque también se me estropeó el reloj;  y de todos modos empecé a liarme  con el tiempo y además nunca he sabido leer bien los mapas.

 Y en un momento, ya no pude más. Todo se paró. Se paró el mundo a mi alrededor, se me paró mi mundo dentro de mí. Algo hizo click en mi cerebro, caí al suelo y no acerté a entender las últimas palabras que oí, porque fueron pronunciadas en un puñetero acento ininteligible del Norte de Inglaterra. De al fondo a la Derecha, según se mira el mapa.
 
 
 Así es como lo recuerdo yo. Pero el médico sólo dijo “Anemia”; sin acento.