lunes, 12 de septiembre de 2011

If I Only Had A Brain

Por  Wizard of Oz
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Imagen: Dino Valls




Poema 8. Espantapájaros. Oliverio Girondo. 1932.


Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades.

En mí, la personalidad es una especie de furunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad.

Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W. C.

¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera!

Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan.

¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo —me pregunto— todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora?

El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto...

Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de excepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas de la abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra me despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.

Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuesta un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas juntas a la mierda.

8 comentarios:

  1. Es decir que usted y yo no nos aguantamos. Por supuesto de una forma reflexiva no simétrica. Cada uno no se aguanta a cada uno.

    Qué dificil me estoy volviendo, ¿estaré ya muerto?

    My head all full os stuffin...

    Odiseo...

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  2. Cogito ergo sum, D. Odiseo. Cogito ergo sum.

    Si usted se lo pregunta, es que no está del todo muerto.

    Ahora bien, entrar en disquisiciones acerca de en qué vida, o en qué personaje sigue vivo...ya es otra historia.

    Tengo una amiga que tiene un amigo que ve muertos. Parece ser que ese es el motivo de que él no se aloje en la residencia de estudiantes, mucho mas barata, y haya optado por una habitación en un piso compartido.

    En la residencia hay un muerto muy pesado con el que no le apetece coincidir.Tambien puede ser por su atractívisima compañera de piso, cierto. Pero eso son meras suposiciones mías sin fundamento contrastado.

    Encuentra sus historias aburridas y complicadas y además suele aparecer de madrugada bajando unos cuantos grados la temperatura ambiental.Lo cual no son maneras aceptables, en opinión del caballero, de tratar de establecer relaciones con ningun ser , humano o no.

    A mi esta situación me produce gran desasosiego. Pero, dejando mis temores a un lado, toda esta historia parece indicar que:

    a)Existe la posibilidad de que uno pueda seguir fastidiando al projimo alegremente despues de muerto. Qué cosas.

    o

    b) Hay mucha mas gente preguntandose si trata con vivos o con muertos de la que uno se imaginaría. Y hay bastante mas gente de la que uno quisiera comportandose como si estuviera muerta, confundiendo a los demás.

    ¿Usted qué cree?

    En cualquier caso, vivo o muerto, en carne O espectrograma, sigue usted siendo dificil. Y lo seguirá siendo aunque se muera, o crea que se muera.

    Usted me gusta, caballero.

    Y espero que me siga visitando, a pesar de su proclamado deseo de irse, aunque sea en espectograma. Si eso le hace sentirse mejor, incluso puedo preguntarle al amigo de mi amiga como tratar educadamente a los fantasmas.

    Pase buen día.

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  3. Como no era simétrico sino reflexivo no hay más remedio que reflexionar en cuanto a la historia del fantasma.

    El caso es que no he ido muy lejos para pensar que usted me ve como un fantasma. Bueno, intento pensar que en el sentido invisible y no en el sentido de "vaya fantasma que estoy hecho".

    El hecho de desaparecer es que, pues, que, verá usted, no debo perder el tiempo en cosas que no me van a dar de comer. (Me salió la vena material). Y no me refiero a mi comida. Yo muchas veces me salto una comida.

    Así que revolotearé, escribiré, y me pasaré por aquí como por otros sitios, pero el blog, que no puedo mantener como debiera, queda a un lado.

    Pregúntele, sí, a su amiga, cómo tratar a los fantasmas. Le dará pistas sobre mí.

    Por cierto, no me dan miedo los muertos, sólo los vivos.

    Me encanta pasear por los cementerios, sobre todo, románticos, las tardes de nubes sin agua y mucho viento, y soñar (es gratis) que una dama en tules trasparentes levitará por el suelo hasta hacerme dos agujerillos en el cuello.

    Me haría un chalet en el Monte de las Ánimas.

    Besos (de fantasma)

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  4. 1- ¿Tules transparentes, D. Odiseo, dice usted?
    ¡Por Dios!¿No le parece un poco exagerado para la ocasión? ¿Qué le deja a la imaginación? ¿y que tal es eso de andar viendo heridas y cicatrices mortales en el objeto de sus deseos? Ufff! ¡Qué raro -además de difícil- es usted!

    Y ...¿Donde ha quedado el tradicional look negro-gótico-burlesque-labios-rojos de toda vampiresa que se precie?

    Déjelo, ahora que lo pienso mejor, no me lo explique, soy muy impresionable.

    2- Los muertos no dan miedo, concedido. Si acaso, y cuando duele,lecciones.

    3- Comprendo su deseo de ausentarse. Yo misma soy un desastre de blogera ultimamente. Pero siempre me agrada tener noticias suyas.

    4- Le he preguntado a mi amiga, me ha escuchado con mucha atención y se ha mostrado de lo más solícita, amable y sorprendida por la pregunta: Dice que para averiguar eso mismo aceptó salir a tomar un café conmigo.....

    Pase buena noche. Y no ande saltándose comidas, caramba. Que va a ser por eso por lo que luego se pone usted a reflexionar, y ya sabe lo mal que le sienta.

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  5. Últimamente he leído mucho a Girondo y descubrí que tiene un poema dedicado a Tánger, el que has puesto me ha gustado mucho más y la imagen de Dino Valls le acompaña a la perfección ¡bravo!

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  6. Bendita multiplicidad de personalidades, no soportaría la robótica mecánica.

    Mi abrazo, Prunus.

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  7. Hola Kay, encantada de verte por aquí.

    Para serte sincera, lo encontré por pura casualidad. Me encantó. Me encanta.

    Un abrazo!

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  8. Ay Marisa!

    Bendita tú...con las cosas tan claritas....

    Un abrazo, guapa.

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