viernes, 14 de enero de 2011

These boots are made for walking

Nancy Sinatra

Para escuchar, PINCHAD AQUI.



Imagen : Vincente Van Gogh.

Boots with Lacets.

La ultima vez que tuve que ponerme a entrenar, perdida mi modestísima condición física por un parón obligado, me dio muchísima pereza. Cosas que podía hacer sin dificultad, de pronto eran inabordables. Salía a correr obligándome a ello, renunciando a otras actividades, en ocasiones más placenteras. Y acababa mas aburrida que cansada.

Una de esas tardes que salí a entrenar, pasados los primeros diez minutos, me di cuenta de que un corredor hombre, extrañamente, llevaba un buen rato siguiéndome. Traté de apartarme, por supuesto, y me acerqué a uno de los bordes de la pista para dejarle espacio suficiente como para adelantarme con comodidad y sin molestar a los demás corredores y paseantes. Pero no lo hizo. Siguió detrás de mí.

Una vuelta, dos vueltas y continua detrás de mí. Empiezo a inflarme de orgullo y a pensar “Jo, que guay, si ya corro mas que un chico”. ¡ Creo que hasta recorrí un par de kilómetros mas de lo previsto con la emoción !

El caso es que en un momento dado, yo me detengo para beber agua y entonces le veo la cara. Al principio la estupefacción me deja completamente inmóvil, me olvido de que estoy al lado de una fuente y hasta me mojo entera (¡Ay! Estas situaciones a lo “Lina Morgan” son lo mejor de mi existencia).

"Prunus, querida"; me dije cuando pude dejar de reírme de mi misma, "Felicidades, eres capaz de correr mas deprisa y durante mas tiempo que un señor Japonés de unos 85 años de edad".

Cuento esto porque nuevamente me tengo que poner desde cero a ello. Y si el Doctor Fernández es la mitad de bueno de lo que el mismo se cree, no debería suponer ningún problema.

Pero he aprendido un par de cosas por el camino. Y esta vez, mi sorprendente amiga Alegra Tacones ha decidido acompañarme en el proceso. Esto va a ser divertidísimo. Hemos llegado a un acuerdo: Ella me acompaña a subir una montaña y yo me voy con ella a correr la San Silvestre de su pueblo el año que viene. No se rían, que va en serio. Por eso no indico ni el nombre del Pueblo ni el de la Montaña... bueno, por eso y porque el de la Montaña todavía no lo sabemos, cierto.

Lo bueno de apuntarse a estas historias con Alegra es que hemos empezado “con buen pie”: Ella ha sugerido, en un ejercicio de coherencia personal magistral al que yo no he encontrado argumento racional posible que oponer, que para subir una montaña, lo primero es comprarse un buen par de botas nuevas : ” Hum... se acepta”.

Resultado: Primera actividad deportiva del año, salir a las rebajas a comprarse unas botas , con Alegra Tacones . Esto promete.

-Are you ready, Boots? Start walking!

2 comentarios:

  1. Salir de rebajas es sin duda empezar con una actividad deportiva frenética. Creo que dentro de unas semanas estarás en una condición física óptima, Prunus,jeje.
    Buena suerte con el propósito.
    Un besote.

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  2. ¿Has visto? Si es solo cuestion de organizarse, y encontrar la actividad que te gusta... No se porque la gente dice que le da pereza "hacer deporte"
    ;-))

    Besitos.

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