sábado, 16 de junio de 2018

Mi tiempo y mi atencion


Vengo de mi tienda favorita. Se trata de un establecimiento de productos que traen directamente de granjas de las afueras de Londres. Un poquito parecido al mercado semanal, pero en una tiendecilla encantadora.

Ademas sirven desayunos, comidas y cenas. Pero todas en version saludable. Hay una segnora, de las de mandil y todo, que puedes ver como cocina desde el establecimiento. El menu es limitado, pero delicisioso y nutritivo. Se reduce a unas tres opciones normalmente. Eso si, el surtido de cafes, infusiones y tes es de antologia.

Yo solia ir por las tardes a por un cafe maravilloso, preparado con todo el cuidado del mundo, y me lo sacaba al parque, a unos bancos y mesas que hay justo enfrente de la tiendecita para estudiar cuando me aburria de estar en casa.

He estado yendo desde que me mude a esta casa. Y siempre ha sido una experiencia de lo mas agradable.

Hoy cuando iba a pagar mis verduras y mi cafe, uno de los tenderos al darme la vuelta me cogio la mano mientras se la acercaba al pecho y me miraba y me decia "Tu te llamas M. verdad, siempre te veo por el barrio sola, como estas tan sola siempre?"

Imagino que se habra tomado la molestia de mirar mi nombre al procesar mis pagos con tarjeta de credito. Y no me soltaba. Tuve que pedirle expresamente que lo hiciera. Ignore su pregunta y solo dije "Can  you please release my hand". Aun asi, no me soltaba. Tuve que soltarme yo misma empleando la fuerza.

Era evidente que esperaba que yo me interesara por su nombre, que esperaba una sonrisa o, mas llanamente, se creia con derecho a mi tiempo y mi interes.

Lleva tratando de llamar mi atencion  varios meses. Concretamente, desde que perdi peso. Antes no me hacia ni caso. Ahora es increiblemente incomodo.

Ha llegado a tal punto la situacion que yo, cuando voy,  me comporto como si padeciera algun trastorno de la personalidad, en plan autista. Y me da una rabia inmensa. A mi me gustaba ir a esa tienda. Esta abierta toda la semana y me permite comprar productos frescos, naturales, traidos de granjas. Y al lado de mi casa.

Este es el tipico "nice man" que se quejaria de que las mujeres no le prestan atencion cuando el es tan "nice".

Pues no, oiga. No me interesa usted lo mas minimo. No, no creo que yo le deba ni mi atencion ni mi tiempo. No tengo porque darle conversacion solo porque a usted le apetezca.

No me interesa porque yo le he oido a usted y a sus opiniones cuando usted no se fijaba en mi, y  no me gustan ni un pelo. Pero aunque no hubiera una razon concreta, yo a usted no le debo nada.

Mi comportamiento no ha podido ser mas expreso a la hora de transmitirle mis intenciones (nulas). Hasta el punto de que usted ha tenido que sujetarme fisicamente para impedir que yo me alejara y obligarme a escucharle.

Y finalmente, no me interesa lo mas minimo porque usted se cree con derecho a imponerse en mi vida. Con su comportamiento me demuestra que lo que a usted le apetece es mas importante que los limites que yo he marcado clara e inequivocamente.

Vayase a la porra, quiere? - Estoy harta.

Aqui Pippa Evans explicandolo menos enfadada que yo: Clik here







martes, 12 de junio de 2018

Una de amigos



Estaba equivocada. 

Pues sí, al fin me he dado cuenta. Todo mi problema con las relaciones personales reside en un mero equivoco de concepto. 

Según Google, la palabra amigo (del latín “amicus”) podría derivar del verbo “amore” (amar) o bien de “animi” (alma) y “custos” (custodia); en este caso, significaría “el guarda alma”. Pero hay quien dice que proviene del griego “a” (sin) y “ego” (yo) y que equivaldría a “sin yo”, es decir, “sin ego”.

Sin tantos tecnicismos, me he dado cuenta de que hoy día se considera "amigo" a alguien que te acompañe a eventos, principalmente, para entretenerte. Y ya está.

Mis expectativas para un amigo eran bastante más altas, y también mi comportamiento respecto a ellos.

Para mí un amigo era una persona que te acompañaba, por periodos de duración variable dependiendo de las circunstancias, con una intención de cuidado y respeto mutuo. Alguien con un genuino interés en tu evolución como persona, en ayudarte a alcanzar la mejor versión posible de ti misma. Alguien que se comunica honesta y directamente contigo, sin manipulaciones ni segundas intenciones.

Ha sido rebajar expectativas y de pronto, todas mis relaciones se han arreglado ipso facto. Mano de santo.

Se han salvado unas poquitas personas, muy poquitas. Otras las he puesto en cuarentena. 

Lo he comprobado durante mi viaje. He organizado encuentros con todas las personas que estaban disponibles, incluyendo aquellas con las que tenía algún tipo de “roce”.

Aquí he tirado de teoría pura  y dura, que para algo me tenía que servir todo lo que he estado estudiando últimamente. Concretamente, todo el capítulo de “Stakeholder Management” que se da en Analysis de Negocio y Project Management.

Sorprendentemente, funciona a las mil maravillas con relaciones personales: Mapping stakeholders, analysis de la situación, del interés, de que quieres obtener de esa persona, de cómo crear “rapport”, de cómo lidiar con un “stakeholder difícil”, de como “reparar una relación con un stakeholder” etc 

El sentimiento de vacío y tristeza que me ha producido esta nueva certeza es indescriptible.

Y por supuesto, la cuestión final: De verdad me interesa a mi tener "amigos" para esto? 

Yo no necesito que nadie me entretenga, ni tampoco sirvo para monito de feria. 



sábado, 9 de junio de 2018

Qué pobres jueces temes




Y verás qué pobres jueces temes, y qué pobres jueces son de sí mismos.

lunes, 4 de junio de 2018

De sorpresa en sorpresa



Este viaje mío está resultando sorprendente. No salgo de una para entrar en la siguiente. 

Al parecer, unas compañeras de Instituto han retomado el contacto después de bastantes años de encuentros esporádicos y puntuales. Cuando se enteraron de que venía, organizaron una comida y me invitaron. De hecho re-organizaron sus agendas por mi.  

Me encanto verlas. Pero sobretodo me tiene alucinada el sentido de “cuidado” y “gratitud” inmensa que emana de todas las interacciones.

Estamos todas tan sorprendidas de lo bien que ha salido todo, agradecidas por constatar que el sentimiento es mutuo  y  maravilladas de poder contar con las cuatro de nuevo como grupo que todas las interacciones destilan esos mismos sentimientos.

No recordaba cómo había conocido a M.C., una de ellas. Y hoy me lo ha contado.

Segun su version, corroborada por las demas,  estábamos todas juntas. M.C. y yo acabábamos de ser presentadas. Las demás nos conocíamos porque asistíamos a unas clases optativas juntas. Y entonces el tipo con el que salía M.C. por aquel entonces, se presentó a la salida del instituto junto a un amigo para montarle un numerito: insultos, amenazas…vamos, el lote completo.

Y según me ha contado M.C., yo fui la única que le plante cara al susodicho. Parece ser que ni me inmute. Me enfrente a el,   y despues,  cogiéndola del brazo mis palabras textuales fueron “M. tú no tienes por qué aguantar esto” y la saque de allí. 

Me dijo que siempre había querido darme las gracias por ello. Y que lo hacía ahora. Me emociono su reconocimiento. 

Ni siquiera recuerdo el episodio. Imagino que porque en mi mente no alcanzaba siquiera la categoría de “incidente”, comparado con las situaciones con las que tenía que lidiar a diario.

Crecer rodeada de abusos, maltratos, hambre, suciedad, abandono,  adultos alcoholizados y esquizofrenia paranoide violenta es lo que tiene. Que ni te inmutas cuando un niñato de 15  se pone a gritar incoherencias en mitad de la calle a plena luz del sol, a las puertas de una institucion publica, donde el peligro de daño real es nulo- más allá de la vergüenza que la situación pueda producir.

Así y todo, me he emocionado. Me hizo sentirme orgullosa de mi “Younger self”. De ese desastre de personita que yo era.



domingo, 3 de junio de 2018

20 años y un mar entre nosotros


Pues tengo un ex-compañero de facu que se ha pensado que era una buena idea esperar a que pasasen 20 años y un mar entre nosotros para lanzarse a tratar de robarme un beso. Veinte años se lo ha pensado el hombre. Veinte. Y yo que creí que se tropezaba o algo así.

Le aparté.

Para cuando conseguí recuperarme de la impresión, me hallaba inmersa en el abrazo más cálido que he recibido en años. 

Sin beso. 

Y para cuando yo empezaba a enterarme de que carajo estaba pasando, él se marchaba. 

Miles de años de evolución humana para desarrollar el lenguaje como herramienta de comunicación y yo tengo que dedicarme a interpretar señales. Hay que joderse. 

No me parece un sistema eficaz, la verdad. 

domingo, 24 de septiembre de 2017

Entretenida estoy un rato


Sumergida en mi habitual "sentimiento Alicia". No me entero de nada. 

Algo he hecho -ignoro completamente el que- que el bueno de A. se ha pasado toda la semana ignorandome a proposito. Se que lo hace a proposito, lo que no consigo entender es el porque. 

Se que lo hace a proposito porque si por un casual me acerco a el, acusa cada uno de mis movimientos como si estuviera conectado a mi con una cuerda. Se tensa si me acerco, se gira, mira donde yo miro, se agita, por los pasillos siempre me tropiezo con su mirada clavada en la mia. 

Y asi y todo, se niega a hablarme. Y luego dicen que las complicadas somos nosotras. 

Que digo yo, que tambien el hombre vaya punteria no? Justo cuando a mi me da por decidirme, va el y se dedica a hacer el gilipollas. 

Con lo bonito y facil que seria que me preguntase. O que me dejara preguntarle a mi -pero para eso tendria que hablarme, claro.

Que carajo habre hecho? No tengo ni idea. 

Eso si, entretenida estoy un rato con todo este circo. 

Pues nada...siguiente!!! 


domingo, 17 de septiembre de 2017

Deliciosa e intrascendentemente divertido.



Hace unas semanas tuve que contactar con A. para pedirle que colaborara con nosotros en algo que no tendria porque haber hecho. Y que a todas luces,era un fastidio para el. A mi hasta me sorprendio la entusiasta acogida de la propuesta.

A. es un hombre de unos 45-50 agnos. Estudio ingenieria informatica cuando todavia no era algo "cool" y trabaja como sofware developper. Que tampoco se muy bien lo que es. Tendria que preguntarle, supongo. Sus rasgos faciales no son particularmente atractivos,  aunque tampoco es desagradable. Practica mucho deporte y esta en buena forma fisica,  es introvertido, tranquilo, solitario, amable, organizado e inteligente.

Se vino a mi mesa para enterarse de que necesitaba exactamente. Yo al principio no entendia muy bien que pasaba, pero el hombre estaba inusualmente nerviso: agitado, moviendose todo el rato, teniendo problemas para sostenerme la mirada. Al final, decidimos irnos juntos a por una dosis extra de cafeina y ahi fue cuando empece a comprender que pasaba.

Era Agosto, y yo llevaba camiseta de tirantes. Me habia puesto el consabido chal por encima para trabajar, pero para bajar a la cafeteria decidi quitarmelo y cambiarlo por una chaqueta.

En los escasos cinco segundo que me demore en la operacion, el hombre se puso tan nervioso que hasta se pego un tortazo contra el armario de mi oficina tratando de encontrar la salida. El armario que habia estado en ese mismo sitio todo el tiempo. El mismo tiene uno en la suya mas o menos en la misma ubicacion. Se sonrojo. Yo hice como que no me daba cuenta.

A la semana siguiente me sugirio unirme a el y a dos de sus compagneros de trabajo para comer juntos en la cantina. Casi me da un ataque  de risa cuando me los presento: uno era gay (no era competencia, supongo) y el otro acababa de ser padre y estaba loco con su nigna. Sin embargo, suficiente para no hacerme sentir "atrapada". Me resulto muy tierno el gesto.

Es todo muy entretenido. Y ando viviendo en un estado de sorpresa permanente. No me acostumbro. Esto es como volver a pasar por la adolescencia otra vez. Solo que esta vez es mas facil.

Y ahi ando ultimamente. Dedicandome por primera  vez a mimarme. A ser mi absoluta prioridad. Voy a que me hagan la manicura (porque tambien he dejado de morderme las ugnas), la depilacion laser, blanqueamiento dental, peluqueria. Sigo consejos de You tubers adolescentes en maquillaje. Y en general, hay mucho menos drama en mi vida. Todo se ha vuelto mas liviano y suave. Mi propia vida lo es.

A. todavia no lo sabe. Pero si se decide a pedirme que nos veamos fuera de la oficina,  le voy a decir que si.

Solo por el espectaculo. Es como volver a los 18 agnos en mis ratos libres. O mas bien, los 18 agnos que nunca tuve la oportunidad de pasar.

Porque me resulta todo deliciosa e intrascendentemente divertido...."lo spettacolo d'arte varia di uno innamorato di te..."

Eso si, no tengo ni pugnetera idea de lo que estoy haciendo. Ni de lo que pueda hacer. Ni de como salga. Ni de lo que piense -si es que piensa en algo. Ni de como se tomaria todas las cosas que tendria que contarle sobre mi. 

Es mas, he decidido que no le voy a contar nada. Y si se extragna, pues que se extragne. Con tropezon o sin el, sabra encontrar la puerta de salida si le interesa buscarla. Que como dirian las mujeres sabias de mi pueblo "Si sale con barbasSan Antónsi no, la Purísima Concepción". 

Y tampoco me importa demasiado, pa que vamos a negarlo. Ni rastro de todo mi drama existencial. Se ha esfumado. 

Mi vida ultimamente es como una tarde  tumbada al solete en el patio, con el calorcito resbalando y viendo pasar las nubes muy despacio. Esperando a que llegue la hora de la merienda. 

Dios mio que descanso!!! 




domingo, 13 de agosto de 2017

Downsizing my life



La semana pasada quede con una amiga a la que no habia visto en un agno mas o menos. Para mi mayor  sorpresa, tuve que acercarme hasta ella y  saludarma para que me reconociera.

No tenia ni idea de que el cambio era tan significativo. No es solo que me haya deshecho de 30 kilos en total, es el resto de mi apariencia. Que ha acabado por influir en mi vida tambien.

Al principio, me resisti a tirar toda la ropa extra. Tenia miedo a volver a necesitarla. Que es otra forma de asumir que no vas a lograrlo.

Pero llego un momento en el que no me quedo mas remedio que empezar a hacerlo. Literalmente me quede sin espacio fisico para almacenarla. Porque tenia que ir comprando mas a medida que la vieja dejaba de servirme.

Asi que un buen dia me puse a ello. Armada con el "Metodo KonMarie" de organizacion minimalista japonesa, me pase un fin de semana deshaciendome de todo lo que ya no me servia.

Empece por la ropa, pero luego fueron los libros, los apuntes, los papeles, los objetos de decoracion innecesarios, los artilugios de cocina que no utilizo, lo productos que no uso...todo. Todo lo revise y me quede con lo mas esencial, y solo con lo que me gusta.

Y del mismo modo, muy suave pero firmemente, me he ido deshaciendo de un monton de cosas en mi vida que ya no me sirven. O que simplemente, no me siento comoda con ellas.

Hablo de gente de la que me he alejado. De mi actual incapacidad para ofenderme por opiniones ajenas, que no es fingida, sino real.  Si acaso, presto un poco de atencion a los hechos para decidir si merece la pena o no que intervenga. De situaciones en las que ya no me meto. De complicaciones que simplemente ya no estoy dispuesta a gestionar. De simplificar mi vida.

Y todos estos cambios, al parecer, se reflejan en mi apariencia. Yo no noto nada. Pero por lo visto, parezco distinta.

A mi lo que me fastidia, es que finalmente soy la propietaria de un cuerpo "talla S". Algo que jamas habia logrado. Ni siquiera con veinte agnos y toda mi juventud encima.

Cierto que me gustaria perder un par de kilos mas. Pero de momento tengo que dejarlo hasta que aumente las musculatura en la parte superior del cuerpo-si no quiero causar mas estragos de de esos de los que mis lectoras femenina se pueden imaginar.

En fin, que me disperso, a lo que iba. Que no he tenido esta aspecto en mi vida. Pero yo no veo ninguna diferencia en el espejo.

Al parecer,  a veces cuando sufres un cambio fisico drastico tu cerebro puede necesitar meses para procesarlo. Y mientras tanto, yo me sigo mirando y remirando  y veo lo mismito que antes. Aunque me conste que al menos en lo que se refiere al peso, no es cierto.

Y ademas, ya no me parece tan importante como antes.

Hay que joderse.

Paciencia.








domingo, 26 de marzo de 2017

Mi nuevo y viejo yo...



He vuelto a un cuerpo del tamagno que tenia en mi epoca de uni, alla por mis veinti-algo.

Y ahora tengo pomulos, y los huesos de la clavicula marcados, y hombros redondeaditos, y bracitos, y ni un gramo de grasa en la cintura. Y cintura propiamente dicha, ya que estamos. Y un nuevo corte de pelo.

Lo de los pomulos me hace tanta ilusion que hasta me he pasado un par de tardes ojeando videos de youtubers adolescentes atendiendo explicaciones acerca de como maquillarse para resaltarlos mas. Luego me lavo antes de salir a la calle, claro. Pero resulta divertido.

Algunos estropicios -que se le va a hacer- causados por la fuerza de la gravedad...facilmente salvables con la inestimable colaboracion de la industria corsetera femenina. Una lastima. Pero por lo demas, he vuelto.

Quepo en unos pantalones que habia guardado desde esa epoca en plan testimonial. Me los he puesto y todo, y eso que se ven muy pasados de moda. Me dio igual.

Y de repente ya no soy invisible. Da igual que salga a la calle con unas mallas de correr, las gafas puestas y una coleta.

Ayer un tipo trato de conseguir una cita conmigo en el supermercado. A mi me pillo tan de sorpresa que ni me entere, hasta que me lo dijo. Asi, textualito : "Oye que me gustaria quedar contigo cuando terminemos de comprar, te apetece?". Si no se me salieron los ojos de las orbitas fue porque me los sujete, que estabamos asomados al stand de los pescados y no era plan de que se me cayeran por ahi.

Y en la oficina los hombres son amables conmigo. Mas amables, quiero decir.

Y a mi me da rabia. Solo puedo pensar que no me habrian dirigido la palabra hace seis meses. Y se me quitan las ganas. Asi que no me fio. Y paso.

No hay caso.

Asi no va a haber manera.

Paciencia.


domingo, 26 de febrero de 2017

Solo por ver que pasa.



Estoy enfadada, ese es el problema. Sigo enfadada. Vivo enfadada y llena de rabia.

Y he aprendido a utilizar toda esa rabia para seguir adelante. La rabia puede ser una fuente de energia como otra cualquiera, y en ocasiones, el ultimo recurso cuando no se dispone de otra cosa.

Cansarme solo sirve para que me detanga el tiempo suficiente para reponerme. Alcanzar todas las metas imaginables solo me fuerza a buscar metas mas altas. Nunca estare satisfecha.

La rabia, el dolor y la ausencia no son cosas que una pueda incluir en una tarjeta de presentacion: Asustan. Y aprendes a ocultarlas para no sentirte abominable. Y eso significa agnadir verguenza a la mezcla. Verguenza por sentir como sientes, y no como "deberias" sentir.

Y al ocultar tanto de ti misma, lo que los demas perciben es tan solo un  horroroso vacio. Eso conduce a la culpa. Ahora ya tambien tenemos culpa. Culpa por no ser como debieras.

Quizas podria intentar tratarme con un poco mas de amabilidad. A mi, y a mi vida. Pensar en toda esa rabia, dolor y ausencia como mi particular jauria de lobos, que me ha mantenido con vida y hecho mas fuerte. Y pensar que quizas siguen aqui para protegerme. Y darles las gracias. A ellos, no a la causa.

Solo por ver que pasa.

Porque odiarme, de todos modos, parece que tampoco funciona.

Y yo no puedo rendirme.